DOCUMENTO DE TRABA. I 0 NÚMERO 123. EDITORES: GUADALUPE GONZáLEZ, SUSAN MINUSHKIN, ROBERT Y. SHAPIRO, CATHERINE HUG


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1 DOCUMENTO DE TRABA. I 0 NÚMERO 123 EDITORES: GUADALUPE GONZáLEZ, SUSAN MINUSHKIN, ROBERT Y. SHAPIRO, CATHERINE HUG Opinión pública y política exterior en México y Estados Unidos: un estudio comparado DIVISIÓN DE Estudios internacionales CIDE

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3 NÚMERO 1.23 EDITORES: GUADALUPE GONZáLEZ, SUSAN MINUSHKIN, RoBERT Y. SHAPIRO, CATHERINE HUG Opinión pública y política exterior en México y Estados Unidos: un estudio comparado JULIO 2005 CIDE

4 Las colecciones de Documentos de Trabajo del CIDE representan un medio para difundir los avances de la labor de investigación, y para permitir que los autores reciban comentarios antes de su publicación definitiva. Se agradecerá que los comentarios se hagan llegar directamente al (los) autor{es). D.R Centro de Investigación y Docencia Económicas, carretera México-Toluca 3655 (km. 16.5), Lomas de Santa Fe, 01210, México, D.F. Tel exts. 2202, 2203, 2417 Fax: y Correo electrónico: Producción a cargo del (los) autor(es), por lo que tanto el contenido así como el estilo y la redacción son su responsabilidad.

5 Abstract The 2004 México and the World survey, conducted by Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) and Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), is the first-ever comprehensive study of Mexican public and leadership opinión on International affairs. The study is designed to measure general attitudes and valúes concerning Mexico's relationship with the worid rather than opinions on specific foreign policies or issues. This year's survey was conducted in cooperation with The Chicago Council on Foreign Relations' (CCFR) 2004 study of American public and leadership opinión on foreign policy, a periodic survey conducted since Resumen La presente publicación, Visiones globales 2004: opinión pública y política exterior en México, reporta los resultados de la primera encuesta realizada por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y el Conseje Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), como parte de un proyecto de investigación conjunto de largo aliento denominado México y el Mundo. El propósito del estudio es conocer y medir las actitudes, valores y orientaciones generales de los mexicanos con respecto a las relaciones de México con el mundo y a las reglas del sistema internacional, más que las opiniones de carácter particular sobre asuntos específicos o coyunturales en la agenda de la política exterior. Este año, la encuesta se llevó a cabo en forma simultánea y coordinada con el estudio de opinión pública y de líderes realizado de manera periódica por el Chicago Council on Foreign Relations (CCFR) en Estados Unidos desde 1974.

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7 i? MÉXICO Y EL MUNDO VISIONES GLOBALES 2004 Opinión Pública y Política Exterior en México y Estados Unidos: un estudio comparado iff^raaj^fis JC53LÍÍ^ 1^1 ^...n/. V xn- J M-39,--^-- ~i'% CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y DOCENCIA ECONÓMICAS CONSEJO MEXICANO DE ASUNTOS INTERNACIONALES THE CHICAGO COUNCIL ON foreign REIATIONS '-%

8 -CO-EDITORES Guadalupe González, Susan Minushldn, Robert Y. Shapiro, Catherine Hug EQUIPO DE ESTUDIO-CIDE EQUIPO DE ESTUDIO-COMEXI Susan Minushkin, Director delproyecto-clde Guadalupe González, Investigador principal del proyecto-cide Ana González, Coordinador del proyecto Ulises Beltrán, Consultor del proyecto Andrés Rozental, Director del proyecto-comexi Aurora Adame, Miembro del equipo de estudio Miguel Basáñez, Consultor del proyecto Susana Iruegas, Miembro del equipo de estudio Laura F.. Cediilo, Miembro del equipo de estudio Antonio Orciz Mena L.N.. Miembro del equipo de estudio Robert Y. Shapiro, Consultor del proyecto EQUIPO DE ESTUDIO-CCFR Vtarshall M. Bouron, Director ejecutivo-ccfr Catherine Hug, Miembro del equipo de estudio y editor Steven Kull, Miembro del equipo de estudio Benjamín 1. Page, Miembro del equipo de estudio Robert Y. Shapiro, Miembro del equipo de estudio e mvestigador principal delproyecto-ccfr Jen II le Taylor, Coordinador del proyecto Christopher B. VCTiitney. Director del proyecto-ccfr y editor en jefe

9 MÉXICO Y El MUNDO VISIONES GLOBALES 2004 Opinión Pública y Política Exterior en México y Estados Unidos: un estudio comparado CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y DOCENCIA ECONÓMICAS CONSEJO MEXICANO DE ASUNTOS INTERNACIONALES THE CHICAGO COUNCIl ON foreign RELATIONS

10 El CIDE es un cencro de investigación y educación superior especializado en ciencias soci.iles, oriencado por estándares internacionales de calidad y financiado con recursos públicos. El objetivo central del CIDE es contribuir jl desarrollo del país a través de la generación de conocimiento riguroso y relevante, asi como de la formación una nueva generación de líderes capaces de desempeñarse con creatividad y responsabilidad en un mundo abierto y competitivo. El COMEXI es un foro plural y multidisciplinario abocado al debate y análisis sobre el papel de México en el mundo. El Consejo es una asociación civil, sin fines de lucro y sin vínculo alguno con el gobierno. The Chicago Council on Forcign Rclatlons (CCFR) es una institución líder e independiente de difi-isión pública dedicada al estudio de asuntos globales, ademá.s de realizar importantes aportaciones a la formación política, así como a la opinión pública estadounidense y mundial. El Consejo está abierto para que sus miembros, grupos interesados y el público en general, cuenten con un foro de discusión y análisis acerca de los temas internacionales más relevantes y sus implicaciones en la política exterior estadoimidense. Aunado a ser la principal plataforma en la región del.medio Oeste de Estados Unidos para los líderes internacionales dedicados a la política exterior, el Consejo trabaja en pos del reconocimiento de Chicago como un importante centro internacional de negocios para la comunidad empresarial, además de acrecentar y profundizar el papel del Consejo a favor de la sociedad local. EL CIDE NO ASUME POSTURA INSTITUCIONAL ALGUNA SOBRE ASUNTOS POLÍTICOS. TODA AFIRMACIÓN, POSTULADO U OPINIÓN CONTENIDA EN CUALQUIERA DE SUS PUBLICACIONES SON RESPONSABILIDAD r EXCLUSIVAMENTE DE SU AUTOR O AUTORES. -. COMEXI NO ASUME POSTURA INSTITUCIONAL.\LGUNA SOBRE ASUNTOS POLÍTICOS Y NO TIENE ; AFILIACIÓN ALGUNA CON EL GOBIERNO MEXICANO. TODA AFIRMACIÓN, POSTULADO U OPINIÓN f CONTENIDA EN CUALQUIERA DE SUS PUBLICACIONES SON RESPONSABILIDAD EXCLUSIVAMENTE DE SU [ AUTOR O AUTORES. [ \ THE CHICAGO COUNCIL ON FOREIGN RELATIONS NO ASUME POSTURA INSTITUCIONAL ALGUNA SOBRE ASUNTOS POLÍTICOS Y NO TIENE AF1LL\C1ÓN ALGUNA CON EL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS DE A.MER1C-\. TODA AFIRMACIÓN, POSTULADO U OPINIÓN CONTENIDA EN CUALQUIERA DE SUS PUBLICACIONES SON RESPONSABILIDAD FXCLUSIVA.MENI E DE SU AUTOR O AUTORES. 0 Derechos Reservados CIDE, COMF-Xl y fhe Chicago Council on Foreign Relarions. Lodos los L^crcchos Reservados. Impreso en.méxico. Se prohibe la reproducción total o parcial de los contenidos de este documento.

11 MÉXICO Y EL MUNDO VISIONES GLOBALES 2004 Opinión Pública y Política Exterior en México y EstacJos Unidos: un estudio comparado INTRODUCCIÓN 4 AGRADECIMIENTOS 7 RESUMEN EJECUTIVO 10 CAPÍTULO UNO CONTINENTE COMPARTIDO, PERSPECTIVAS COMPARTIDAS 13 CAPÍTULO DOS LA ESTRUCTURA DE LAS RELACIONES GLOBALES 22 CAPÍTULO TRES ENFRENTANDO PROBLEMAS COMUNES 30 METODOLOGÍA 37

12 INTRODUCCIÓN La relación ante una encrucijada La relación entre México y Estados Unidos atraviesa por un momento crítico. A pesar de la larga historia de conflictos y sospechas mutuas, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, y el arribo de la democracia electoral en México en el año 2000, hicieron surgir nuevas expectativas y esperanzas de poder establecer una relación más profunda, de mayor cooperación y equilibrio entre ambos países. Parecía que este nuevo contexto resultaría favorable para que los dos países pudieran resolver los importantes problemas comunes aún pendientes, como la migración y la seguridad fronteriza, además de enfrentar los nuevos retos globales propios de un mundo cada vez más interconectado, incierto y unipolar. Desafortunadamente, los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 alteraron el curso inicial de acercamiento que habían tomado las relaciones entre ambas naciones. Justo antes de los atentados, prevalecía un clima de optimismo ante la anunciada posibilidad de la concreción de un histórico acuerdo migratorio entre las nuevas administraciones entonces recién inauguradas en.vléxico y Estados Unidos, Dicho acuerdo, al cual se le había dado una intensa publicidad, abría amplias expectativas sobre el comienzo de una nueva era de amplia cooperación. Sin embargo, en cuestión de semanas, ese optimismo se convirtió en tensión tanto por el repentino cambio en las prioridades y las políticas de Estados Unidos, como por las distintas reacciones de ambas partes ante los ataques y los acontecimientos subsecuentes. Estos factores fueron llevando al resurgimiento de la desconfianza y la ampliación de los desacuerdos. Estados Unidos manifestó su decepción por la tímida respuesta inicial de México ante los ataques, y la posterior renuencia abierta a apoyarlo en su decisión de emprender acciones militares contra Irak. México, por su parte, se mostró desilusionado por la decisión del gobierno de Bush de posponer las negociaciones bilaterales para un amplio acuerdo migratorio, el cual de pronto pareció cada vez más distante. Desde entonces, la relación bilateral ha transitado por una etapa de turbulencia diplomática, moviéndose sin una dirección clara entre los vaivenes de fuerzas subyacentes que, por un lado, son el resultado del proceso de integración económica e interacción social entre los dos países y, por el otro, provienen de los nuevos imperativos en materia de.seguridad de Estados Unidos, así como de las incertidumbres políticas de la nueva democracia en México. Los altibajos diplomáticos recientes han suscitado un debate público acerca de la verdadera naturaleza de la relación bilateral y de la capacidad de los dos países para enfrentar las presiones y los retos comunes propios del nuevo escenario internacional. De acuerdo con algunos analistas, mientras Estados Unidos continúe totalmente involucrado en la guerra contra el terrorismo y.méxico siga sin poder manejar sus rezagos nacionales

13 en materia de gobernabilidad democrática, crecimiento económico y desarrollo social, es poco probable que los dos gobiernos tengan los incentivos políticos necesarios para continuar avanzando en forma sostenida en la ampliación del esquema de cooperación característico del periodo entre el establecimiento del TLCAN y el 11 de septiembre de Otros analistas hacen predicciones aún más pesimistas acerca del futuro de la relación, aludiendo a factores culturales c históricos. Los culturalistas afirman que entre mexicanos y estadounidenses existe un sentimiento de mutuo recha/.o y profimda desconfianza. Según esta corriente, ambos pueblos ven el mundo desde perspectivas totalmente opuestas como resultado de valores sociales, tradiciones culturales y estructuras políticas diferentes, producto de sus distintas herencias coloniales, diversas raíces étnicas, y respectivas historias nacionales. De acuerdo con esta opinión, las diferencias culturales entre los mexicanos y los estadounidenses conducen inevitablemente a ciclos recurrentes de desacuerdo y desconfianza. Hay quienes consideran que las fuertes preocupaciones de seguridad en Estados Unidos, combinadas con la situación de parálisis política y estancamiento económico en México, revivirán las profundas diferencias culturales entre los dos países y terminarán por aumentar las presiones unilateralistas. proteccionistas, nacionalistas y xenófobas en ambos lados de la frontera. F.n el lado opuesto del debate se encuentran quienes confían en el dinamismo inherente a los mercados, la tecnología y las redes sociales, como un motor para impulsar la intensificación continua de la interacción social, económica, política y cultural entre México y Estados Unidos, propiciando una mayor convergencia de intereses, valores y cosmovisión. Desde esta óptica, las turbulencias diplomáticas y políticas son parte de la normalidad en una relación tan compleja, y no tienen un efecto trascendente o permanente en la densa red de esfuerzos de cooperación que se ha venido construyendo entre las burocracias, los gobiernos, los intereses particulares y los actores sociales de los dos países. Los analistas más optimistas señalan también que, a pesar de las recientes diferencias en temas de política exterior y otros asuntos, la cooperación bilateral en materia de seguridad, migración y narcotráfico es ahora más estrecha que nunca, en especial a lo largo de la franja fronteriza. IJS preguntas claves derivadas de este debate son las siguientes: En realidad los mexicanos y los estadounidenses tienen cosmovisiones completamente diferentes, a pesar de los crecientes vínculos económicos, sociales, políticos y culturales entre los dos países? En qué medida la brecha entre la interdependencia bilateral real y las percepciones nacionales divergentes disminuye la capacidad de ambos países para enfrentar de manera adecuada los retos comunes? Después del "11 de septiembre", los retos comunes se han intensificado y multiplicado. En la actualidad, la frontera entre México y Estados Unidos se encuentra bajo una severa presión derivada de las inevitables tensiones entre el aumento de los controles de seguridad y los numerosos flujos de personas, bienes y servicios a través de la frontera día a día, ya sea legal o ilegalmente. Afrontar en forma eficaz y coordinada la agenda actual de problemas bilaterales exigirá una voluntad y un compromi.so extraordinarios. Se requiere la redefinición de los respectivos enfoques diplomáticos tradicionales de ambas partes el unilateralismo activo de Estados Unidos, y el nacionalismo defensivo de México, y que emprendan reformas importantes en algunas de sus políticas públicas más sensibles a nivel interno: la política migratoria en Estados Unidos y la política de seguridad nacional en México. La forma en la cual los estadounidenses y los mexicanos perciben el mundo y su relación mutua será un factor determinante en el proceso de definición de las políticas exteriores y los enfoques diplomáticos de los dos países, además de desempeñar un papel fundamental en el éxito o fracaso de los gobiernos de ambos países en cuanto a la resolución de sus apremiantes problemas comunes. Son muchas las preguntas y pocos los datos confiables con los cuales contamos para identificar el grado de coincidencia y divergencia entre las actitudes y opiniones de los mexicanos y los estadounidenses sobre el mundo. Tienen los mexicanos y los estadounidenses una opinión similar acerca de las amenazas

14 internacionales? Son aislacionistas o están a favor de una participación activa en los asuntos mundiales? Comparten objetivos en materia de política exterior? La opinión del público estadounidense y el mexicano se inclina hacia el multilateralismo o es más favorable al unilateralismo? Tienen una opinión similar sobre las reglas y normas internacionales, o ven el papel de las instituciones multilaterales, el uso de la tuerza militar, así como la supremacía del derecho internacional, desde ángulos diferentes? Cuál es la opinión que cada uno tiene del otro? Hay evidencia en México de un fuerte sentimiento contra Estados Unidos? Qué tan fuertes son las actitudes contra los inmigrantes y los mexicanos en Estados Unidos? El mexicano y el estadounidense común están a favor de estrechar los vínculos económicos que se institucionalizaron con el TLCAN y extender la cooperación bilateral a otras áreas más sensibles, como la migración y seguridad? Qué tipo de acuerdos bilaterales en temas controversiales como seguridad en la frontera, migración y energía, resultarían aceptables tanto para la opinión pública mexicana, como para su contraparte en Estados Unidos? Este informe ofrece nueva información y evidencia empírica muy valiosa para encontrar respuestas adecuadas a algunas de estas interrogantes. Es el resultado de un proyecto de investigación conjunto de carácter binacional entre el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), y el Chicago Council on Foreign Relations (CCFR). Durante casi tres décadas, el Chicago Council on Foreign Relations ha llevado a cabo periódicamente uno de los estudios de opinión más importantes sobre política exterior de Estados Unidos, realizado entre el público estadounidense. Este año, el CIDE, el COMEXI y el CCFR, decidieron unir esfuerzos para emprender un ambicioso estudio de opinión sobre temas de política exterior e internacional que, por primera vez, incluye encuest.is paralelas en México y Estados Unidos. El estudio realizado en forma conjunta por el CIDF.. el COMEXI, y el CCFR. tiene como propósito contribuir al actual debate sobre las relaciones entre.méxico v Estados Unidos, ofreciendo información confiable y novedosa para el análisis comparativo de la opinión pública en los dos países. Con la finalidad de poder captar y comparar la opinión pública mexicana y la estadounidense con respecto al nuevo escenario internacional surgido después de los sucesos del 11 de septiembre de 2Ü01, en las encuestas se hicieron las mismas preguntas en ambos lados de la frontera acerca de una amplia variedad de asuntos internacionales y bilaterales. Así, los resultados obtenidos por el estudio nos permiten ofrecer en este reporte el panorama más completo, detallado y amplio con el que se cuenta en la actualidad sobre las actitudes hacia la política exterior entre la población general de estos dos socios económicos y vecinos, tan diferentes, pero estrechamente vinculados.

15 AGRADECIMIENTOS Agradecimientos del CIDE - COMEXI Este informe es el resultado del esfuerzo conjunto y la colaboración de la combinación de tres instituciones: el Centro de Investigación y Docencia F.conómicas (CIDE), el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) y el Chicago Council on Foreign Relations (CCFR). Estas instituciones contaron además con el apoyo de una amplia red de expertos en ciencias sociales en México y Estados Unidos. La iniciativa de llevar a cabo este proyecto conjunto tue posible gracias al liderazgo, la visión y el trabajo continuo de Andrés Rozental, presidente del COMEXI, Guadalupe González, profesora de la División de Estudios Internacionales del CIDE, y Marshall Bouton, presidejite del CCFR. También fue importante el entusiasta apoyo institucional que Enrique Cabrero, director general del CIDE, otorgó a esta iniciativa. El proyecto no hubiera sido posible sin el ímpetu y generosidad de las instituciones que otorgaron financiamicntü y recursos. Estamos profundamente agradecidos con la Fundación Ford por su generoso e invaluable apoyo. La Fundación Ford fue la principal fuente de fuianciamiento del estudio conjunto entre el CIDE y el COMF.XI. F.ste apoyo Kie posible gracias al liderazgo y compromiso de Mario Bronfman, representante de la Fundación Ford en México, y Cristina Eguizábal, ejecutiva del programa para la Seguridad y Cooperación en el Hemisferio Occidental de la Fundación Ford en México. El CIDE y el COMEXI brindan un reconocimiento particular al oportuno fmanciamiento otorgado por la Embajada de Estados Unidos en México. Gracias a éste, se pudo realizar la primera sesión de trabajo, en la cual se reunió a los miembros del CCFR, el CIDE y el COMEXI quienes constituirían el equipo dedicado a este proyecto, así como a los representantes de las empresas de estudios de opinión más importantes en México. La estructura del estudio y el análisis de datos que en este informe se presentan son el resultado de esfuerzos conjuntos de los equipos del CIDE, el COMEXI y el CCFR. Susan Minushkin, profesora de la División de Estudios Internacionales del CIDE, guió al equipo de trabajo del CIDE y del COMEXI al fungir como directora del proyecto. El equipo estuvo formado por las siguientes personas: Guadalupe González, profesora de la División de Estudios Internacionales, Antonio Ortiz Mena L.N., director de la División de Estudios Internacionales del CIDE, Aurorábame, directora del COMEXI y Ana González, asistente de investigación en la División de Estudios Internacionales del CIDE. Laura E. Cedillo, estudiante de doctorado en la Universidad de Northwestern, se unió al equipo en una segunda fase, pero su contribución a la redacción y edición del informe, así como a la elaboración de gráficas, fue esencial para el buen resultado.

16 El equipo de trabajo CIDE-COMEXI contó con la invaluable contribución de las siguientes connotadas personalidades quienes prestaron su apoyo como asesores del proyecto: Robert Shapiro, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Columbia, cuyo conocimiento y papel activo como coeditor del informe sobre México y del estudio comparativo México-Estados Unidos file esencial para el diseño de la encuesta, el análisis de datos y la redacción de los informes; Ulises Beltrin, profesor asociado de la División de Estudios Políticos en el CIDE y director de la empresa mexicana de estudios de opinión BGC, cuyo compromiso, generosidad y asesoría técnica fue valiosísima en todas las etapas del proyecto, particularmente en la coordinación y el fmanciamicnto del trabajo de campo en México. Su apoyo y sus consejos nos permitieron superar con éxito algunas dificultades técnicas y financieras dentro del programa, a pesar de las restricciones de tiempo. El equipo de trabajo CIDE-COMEXI desea expresar su gratitud a todos los miembros del equipo del CCFR, quienes, bajo el liderazgo de Marshall Bouton, colaboraron con nosotros mostrándose pacientes y entusiastas para sacar adelante este importante proyecto conjunto. Nuestro reconocimiento especial para Christopher Whitney, director de estudios en el CCFR, quien aportó sus impresionantes habilidades logísticas y organizacionales durante todas las etapas del proyecto. Gracias también a Benjamin I. Page, profesor del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Northwestern, y Steven KulI, director del Program on International Policy Attitudes (PIPA, Programa de Actitudes sobre Política Internacional), quienes nos asesoraron a lo largo del proyecto; Jennie Taylor, coordinadora de proyecto en el equipo de CCFR, quien facilitó mucho la colaboración entre los equipos en.méxico y Estados Unidos; y Catherinc Hug, presidenta de Hug Communications, por su gran esfuerzo en el diseño y edición de los informes. Deseamos reconocer el apoyo y la contribución de muchas personas en la conceptualización de este estudio, el primero en su tipo en México. En primer lugar, nuestra gratitud para los miembros del COMEXI, quienes brindaron su tiempo y su valiosa opinión sobre la política exterior mexicana en muchas reuniones y en entrevistas telefónicas. Miguel Basáñez, doctor en Ciencias Políticas y Presidente de Global Quality Research Corporation, fungió como asesor para este proyecto por parte del COMEXI. Su opinión y experiencia fueron muy importantes para el diseño general de la estructura del estudio. Deseamos manifestar nuestro agradecimiento a Jorge Montano, Gustavo Mohar y Pilar Alvarez, miembros distinguidos del COMEXI, cuyos amplios comentarios mejoraron significativamente el cuestionario para México. Luis Herrera-Lasso, Director de Grupo Coppan y miembro del COMEXI, nos hizo comentarios siempre agudos y amplios.sobre varias versiones preliminares de nuestro cuestionario y abrió las puertas de su oficina para que el equipo a cargo del proyecto pudiera reunirse en fines de semana. En segundo lugar, de.seamos manifestar nuestra gratitud a los directores de las siguientes empresas de estudios de opinión, quienes invirtieron imporrantes recursos técnicos y financieros que hicieron posible este proyecto: Ulises Beltrán, Presidente de BGC-Ulises Beltrán & Asociados, Roy Campos Ezquerra, Director de Consulta; Francisco Abundis, Director de Parametrfa; y Jorge Buendía Laredo, Director de Ipsos-Bimsa. Nuestro reconocimiento especial a los siguientes miembros del personal de BGC por su valiosa colaboración: Leticia Juárez, cuyo soporte técnico fue de gran importancia para el diseño y fraseo del cuestionario; Olivia Pérez, quien desarrolló la muestra para México, y Alejandro Mejía, quien coordinó las entrevistas telefónicas para la encuesta aplicada a líderes en México. La información y datos resultado de este estudio estarán bajo custodia del Inter-University Consortium for Political and Social Research, de la Universidad de Michigan en Ann Arbor; el Roper Center for Public Opinión, en Storrs, Connecticut y el NORC (National Opinión Research Center), de la Universidad de Chicago. También se conservará en el Banco de Datos sobre Estudios de Opinión Pública de la biblioteca del CIDE, a la disposición de académicos, profesionales, estudiantes y cualquier persona interesada en hacer alguna consulta en México. Estará también disponible

17 en los siguientes sitios de Internet: y Agradecimientos del CCFR El Chicago Council on Foreign Relations (CCFR) desea expresar su profundo agradecimiento al Señor Embajador Andrés Rozental y su equipo del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), así como al Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), por su colaboración en este esfuerzo conjunto. El financiamiento para la contribución del CCFR a este estudio provino de fuentes diversas. El CCFR aprecia de manera especial la oportuna y generosa aportación de los miembros de su Consejo, entre ellos Lester Crown, Presidente; John Manley, Vicepresidente; Richard A. Behrenhausen, quienes dieron muestra del gran compromiso con el estudio a nombre de la fundación Robert R. McCormick Tribune Foundation. También nos gustaría reconocer el apoyo brindado por la Fundación Ford a lo largo de todo el proyecto para Por último, es importante mencionar la espléndida ayuda de James Denny. El éxito continuo del estudio de opinión piiblica del CCFR se debe a la notable colaboración de su equipo, que este año estuvo bajo la dirección de Marshall Bouton, presidente del CCFR, y en él participaron Robert Shapiro, profesor en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Columbia, quien se destacó como asesor para el estudio conjunto Estados Unidos-México; Sieven Kull, director del Program on International Policy Attitudes (PIPA, Programa de Actitudes sobre Política Internacional): Benjamín I. Page, profesor del Departamento de Ciencias Políticas de la Northwestern University; y Catherine Hug, presidenta de Hug Communications. Un reconocimiento especial para Christopher Whitney, Director de Estudios en el CCFR, por su destacado papel en la elaboración e implementación del estudio para Nuestra gratitud también para Jennie Taylor, coordin.idora de proyecto en el equipo encargado del estudio, por su invaluable contribución para hacer de este proyecto todo un éxito. Asimismo, el CCFR desea agradecer a Susan Minushkin, Guadalupe González y Antonio Ortiz Mena L.N., del CIDE, por todo el tiempo y esfuerzo que aportaron para la conceptualizacíón y ejecución de este proyecto. También deseamos extender nuestra gratitud a Ana González, del CIDE, por su magnífica labor de coordinación de los esfuerzos conjuntos del equipo que participó en el estudio. Laura E. Cedillo, de la Universidad de Northwestern, trabajó arduamente en las gráficas del informe. Julia Rabinovich, de la Universidad de Northwestern, y Serban lorga, de la Universidad de Columbia, también desempeñaron un papel clave en el análisis de la información para el estudio. El CCFR expresa su agradecimiento a Knowledge Networks por su contribución al estudio. En particular, deseamos hacer manifiesto nuestro reconocimiento a Mike Dennis y Stefan Subías por su ardua labor durante todo el proyecto.

18 RESUMEN EJECUTIVO Continente compartido, perspectivas comparticias A pesar de las importantes diferencias geopolíticas, económicas y sociales que separan a los Estados Unidos y México, la opinión pública de ambos países está de acuerdo en muchos aspectos fundamentales. Tanto los estadounidenses como los mexicanos desean que sus respectivos países tengan una participación activa en el escenario mundial, ponen atención a las noticias internacionales, consideran que la opinión pública debe influir en la determinación de la política exterior, comparten sentimientos parecidos hacia diferentes países y tienen una percepción similar de las amenazas y las metas. La mayoría del público en ambos países apoya el que su país ejerza un papel activo en los asuntos mundiales. Mexicanos y estadounidenses también están a favor de la colaboración de Estados Unidos, en su calidad de primera potencia mundial, con otras naciones, en la solución de problemas internacionales, en lugar de adoptar un enfoque unilateral o aislacionista. Los mexicanos, en cambio, prefieren que su país se limite a participar sólo en aquéllas actividades encaminadas a resolver problemas internacionales en los cuales se vean atcct.idos directamente. Tanto los estadounidenses como los mexicanos consideran al terrorismo internacional y a las armas químicas y biológicas como amenazas graves..sin embargo, los mexicanos muestran una preocu- pación aún más profunda por las amenazas del narcotráfico y las crisis económicas mundiales, dos cuestiones no consideradas en la encuesta realizada en Estados Unidos. Los mexicanos también muestran una preocupación mayor por la competencia económica de Estados Unidos de la que muestran los estadounidenses acerca de la competencia económica por parte de países como México, donde los salarios son más bajos y la mano de obra más barata. Si bien tanto mexicanos como estadounidenses consideran el combate al terrorismo internacional y la prevención de la expansión de las armas nucleares como objetivos importantes en materia de política exterior, para cada país son aún más relevantes los objetivos relacionados con el bienestar económico o personal. 1.a protección al empleo de los trabajadores estadounidenses es prioritaria en la lista de Estados Unidos, mientras que la protección a los intereses de los mexicanos en otros países y la promoción de los productos mexicanos para su venta en otros países encabezan la lista de.méxico. Tanto en México como en Estados Unidos, ayudar a la democratización de otros países queda al final de la lista de metas de política exterior. En general, tanto mexicanos como estadounidenses tienen una opinión favorable del otro, así como de

19 Canadá y de los países europeos. Sorprendentemente, los mexicanos comparten con los estadounidenses un sentimiento de frialdad hacia Cuba. En lo que se refiere a Francia, China e Israel, la opinión pública de ambos países es muy variada, aunque los mexicanos tienen sentimientos más positivos hacia Francia y China en comparación con los estadounidenses. La estructura de las relaciones globales Tanto mexicanos como estadounidenses piensan que Estados Unidos no debería desempeñar el papel de policía del mundo y están de acuerdo en la necesidad de refortar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El público de los dos países también respalda las medidas encaminadas a fortalecer las organizaciones económicas multilaterales y los acuerdos comerciales internacionales. Asimismo, ambos tienen dudas acerca de la equidad del trato comercial que reciben de.sus contrapartes y consideran que la otra parte está obteniendo un beneficio mayor del TLCAN. Los mexicanos no consideran a la influencia de Estados Unidos en el mundo como algo en general positivo, y están de acuerdo con los estadounidenses en que este país no debería desempeñar el papel del policía del mundo. Contrario a la imagen de los estadounidenses como unilateralistas, la mayoría de los estadounidenses y los mexicanos consideran al fortalecimiento de la ONU como una importante meta de política exterior y apoyan la propuesta de que la ONl tcna;an un cuerpo de paz permanente. La mayoría del público en ambos países también está a favor de otorgar a la ONU el poder de regular el comercio internacional de armas, así como de imponer un pequeño arancel a la venta de armas y petróleo a fm de reunir fondos para financiar sus actividades. Una amplia mayoría de estadounidenses están dispuestos a respaldar las decisiones adoptadas en los foros de la ONU, aún cuando no sean l.is de su preferencia, mientras un porcentaje menor de mexicanos muestra esa misma disposición. Las mayorías de ambos países están a favor de que el Consejo de Seguridad de la ONU pueda autorizar el uso de la fuerza para responder a una amplia variedad de situaciones que pongan en riesgo la seguridad internacional, incluyendo crisis políticas y humanitarias. A pesar del concepto que se tiene de los mexicanos como renuentes a enviar sus tropas fuera del país, cerca de la mitad de los mexicanos y una amplia mayoría de estadouniden- ses están a favor de la participación de sus conna- cionales en operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU. Una considerable mayoría de estadounidenses y un porcentaje menor pero mayoritario de mexicanos, están de acuerdo en cumplir con los reglamentos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que afectan a cada uno de estos países. Una mayo- ría abrumadora de estadounidenses y una mayoría no tan grande de mexicanos están a favor de incluir aspectos ambientales y de protección a los trabaja- dores en los acuerdos comerciales internacionales. Tanto a estadounidenses como a mexicanos les preocupa la equidad y el trato justo en las relaciones comerciales. Sólo la mitad de los esta- dounidenses consideran que México sigue prácticas comerciales equitativas con Estados Unidos. Las mayorías de ambos países están, en mayor o menor medida, en desacuerdo con la idea de que los países ricos establecen negociaciones comerciales justas con los países pobres, aunque la probabilidad de rechazo contundente es mayor entre los mexicanos. El porcentaje de mexicanos y estadounidenses quienes consideran que el TLCAN beneficia más a los otros socios comerciales, es mayor a quienes opinan que su propio país es el más beneficiado. Manejo de los problemas comunes Estados Unidos y Mé.xico enfrentan varios problemas comunes que son motivo de preocupación como el narcotráfico, el tráfico de armas y la migración ilegal hacia Estados Unidos. Encontrar soluciones efectivas y de cooperación resulta complicado dada la estructura de

20 poder tan desequilibrada entre los dos países. Si bien los mexicanos están conscientes de esta situación, razón por la cual buscan conservar cierto grado de independencia, reconocen también la necesidad de cooperación bilateral y están dispuestos a colaborar con Estados Unidos para tomar medidas de combate al terrorismo y para regular la inmigración ilegal. En lo referente a los estadounidenses, ellos están a favor de que se tomen decisiones de manera conjunta y se adopten medidas bilaterales orientadas a disminuir la inmigración ilegal. Hay una diferencia de opiniones entre estadounidenses y mexicanos en lo concerniente a la posibilidad de ampliar la coma de decisiones en forma conjunta, y si México debe mantener una política exterior independiente. Los estadounidenses están a favor de que México y Estados Unidos tomen decisiones en forma conjunta, pero las opiniones están divididas con respecto a si México debe seguir el liderazgo de Estados Unidos o mantener una política exterior independiente. Una abrumadora mayoría de mexicanos considera que México debe tener una política exterior propia independiente de la de Estados Unidos, y un grupo menor se opone a la toma de más decisiones conjuntas. No obstante, una mayoría considerable de mexicanos apoya la adopción de ciertas medida.s de seguridad en colaboración con Estados Unidos para combatir el terrorismo internacional, como permitir la participación de agentes estadounidenses en la vigilancia de aeropuertos, puertos marítimos y puentes fronterizos mexicanos con Estados Unidos. Tanto los estadounidenses como los mexicanos ven a su respectivo país de origen como el respon.sable de resolver los problemas clave en la frontera, como el narcotráfico, el tráfico de armas y la migración. Una amplia mayoría de estadounidenses y una mayoría menos numerosa de mexicanos concuerdan en la idea de que México debe ser mis responsable de controlar el narcotráfico de México hacia Estados Unidos, mientras Estados Unidos debe ser m.ís responsable de controlar el tráfico de armas de ese país hacia.vlé.xico. Ambos están de acuerdo en que México debe asumir mayores responsabilidades para controlar el flujo de mexicanos indocumentados hacia Estados Unidos. Las opiniones de los mexicanos y los estadounidenses son opuestas con respecto a la capacidad de integración de los migrantes mexicanos a Estados Unidos. Los estadounidenses consideran que estos migrantes se integran al modo de vida y las costumbres de Estados Unidos, pero no aprenden inglés. Por otra parte, los mexicanos consideran que aprenden inglés, pero no se integran. Como dato interesante, a pesar de la situación ilegal de muchos inmigrantes mexicanos, la opinión pública de los dos países considera que respetan la ley. Los estadounidenses se oponen al aumento de la migración legal hacia Estados Unidos, así como a la adopción de medidas de reforma migratoria unilaterales, como la propuesta reciente del presidente Bush sobre trabajadores temporales. Los mexicanos, en contraste, favorecen contundentemente esta propuesta. Tanto los estadounidenses como los mexicanos están dispuestos a celebrar un acuerdo bilateral que ofrezca mayores oportunidades de empleo y estancia legal de los mexicanos en Estados Unidos, a cambio de mayores esfuerzos por parte de México por reducir la inmigración ilegal y el narcotráfico.

21 CAPITULO UNO Continente compartido, perspectivas compartidas La relación entre Estados Unidos y México tiene caractercsricas únicaí que la disti aen de cualquier otra en el mundo. Como vecinos inmediatos en el amplio continente americano, Estados Unidos y M6íico comparten una de las Fronteras más extensas y dinámicas entre un país desarrollado y uno en vías de desarrollo. Los crecientes flujos de comercio, inversión y personas entre los dos países rerierzan los altos niveles de interdependencia económica e interconexión social. Sin embargo, la larga historia de antagonismos y las diferencias culturales entre ambos han hecho particularmente difícil para México y Estados Unidos construir y sostener esquemas equilibrados de colaboración y cooperación mutua. Mis aiin, las contrastantes ;isimetrías entre los dos países, en términos de poderío militar y desarrollo socioeconómico, son una fuente constante de tensión, la cual obsuculiza los esfuerzos de cooperación, l^ compleja interacción entre los factores de conflicto y los requerimientos de cooperación en la relación entre México y F-stados Unidos influye día a día en las opiniones de los estadounidenses y los mexicanos acerca de una amplia variedad de asuntos. Para comprender esta opinión, es importante estudiar primero a detalle los factores que afectan la dinámica de la relación. Naciones desiguales Experiencias históricas totalmente diferentes han deternunado la configuración actual de.méxico y Estados Unidos. En 1848, como consecuencia de la guerra con Estados Unidos, México perdió más de la mitad de su territorio; después, durante la fase armada de la Revolución Mexicana ( ) y el periodo posrevolucionario inmediato ( ), Estados Unidos efectuó dos incursiones armadas de gran escala y una de menor magnitud al territorio mexicano, se negó a otorgar reconocimiento diplomático a diversas administraciones mexicanas, impuso sanciones económicas con el fin de cobrar deudas y exigió el pago de reparaciones. Los mexicanos tienen una arraigada conciencia de esta difícil historia con Estados Unidos. Los libros de texto en.méxico contienen amplias secciones dedicadas a la intervención de Estados Unidos en México, y la retórica nacional a menudo continúa subrayándola. La actitud de desconfianza histórica y sospecha frente al poder de Estados Unidos, en términos generales, llevó al desarrollo de una política exterior independiente por parte de México, basada en la defensa de los principios de no intervención y autodeterminación. Otras razones y problemas, como la inestabilidad económica, la enorme concentración de las relaciones económicas con Estados Unidos y el dinamismo de la frontera, han mantenido la atención de México concentrada en el ámbito regional, en especial en su poderoso vecino del norte. Los estadounidenses, por su parte, con una historia marcada por el poder económico y el despliegue de una extensa política de poder en todo el mundo, han

22 mantenido la atención mucho menos ocupada en su relación con México de lo que ha estado en su relación con otros aliados estratégicos y con las potencias más importantes del mundo. Por tanto, como resultado de sus trayectorias históricas tan distintas, México y Estados Unidos ocupan posiciones radicalmente diferentes en el mundo de hoy. Estados Unidos es la potencia militar y económica más sobresaliente del mundo, desempeña un papel activo en numerosas regiones y países a lo largo del planeta y posee el arsenal de armas nucleares más grande del mundo. México, por su parte, es un país en vías de desarrollo ubicado en una región más o menos estable y pacífica, bajo la protección implícita del paraguas del poder militar de Estados Unidos, l.a actitud defensiva y relativamente pasiva de México en los asuntos internacionales ha sido tradicional, al igual que su clara orientación pacifista. Como iniciador y promotor del Tratado para la Prohibición de Armas Nucleares en América Latina, celebrado en México se encuentra en la primera 7.ona libre de armas nucleares. Aunque México es la décima economía del mundo y ocupa el octavo lugar en volumen de operaciones comerciales, nunca ha pretendido que su posición económica se traduzca en una participación mayor y sostenida en los asuntos mundiales. La asimetría es un rasgo central de la relación entre México y Estados Unidos. La economía de Estados Unidos es 17 veces más grande que la mexicana. Estados Unidos ocupa el quinto lugar mundial en el rubro de Producto Interno Bruto pet cápita (537,610 dólares), renglón en el cual México ocupa el sexagésimo octavo lugar (S6,230 dólares). Estados Unidos tiene el séptimo lugar entre 175 países en términos del índice de Desarrollo Humano, indicador que mide distintos aspectos de la calidad de vida como la expectativa de vida, educación, y el ingreso per cápita. entre otros. En este concepto, México se encuentra en el quincuagésimo quinto lugar. En 2002, 77% de la población de Estados Unidos de 15 años o más había concluido la educación media y cursado parte de la media superior, en tanto apenas el l')"'o de los mexicanos había concluido la educación media y sólo el 11 % había cursado parte de la media superior (Figura 1.1). Interdependencia creciente A pesar de '..i^ marcadas diferencias geopolíticas, económicas y sociales que separan a Estados Unidos y México, el Futuro de los dos países está entrelazado de manera muy estrecha. Con una frontera comiin extendida a lo largo de 3,000 kilómetros, la interacción entre los dos países continúa intensificándose. Los temas de comercio e inversión adquirieron una prioridad central en la agenda de la relación bilateral a raíz del ingreso de México al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) en 1986 y, posteriormente, a partir de 1994 con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio para América del Norte, en En los primeros diez años de vigencia del TLCAN ( ), el comercio entre México v Estados Unidos se triplicó. En la actualidad, Estados Unidos y México se encuentran entre los socios comerciales más importantes para el otro. México es el tercer socio comercial más importante de Estados Unidos, después de Canadá y China. Por su parte, Estados Unidos es, por mucho, el socio comercial más importante de México. Estados Unidos también es, por un amplio margen, la fuente de inversión extranjera más importante para México, representando el 55% de la inversión extranjera directa en México en Asimismo, México es el tercer proveedor más importante de crudo a Estados Unidos. Es claro que una crisis económica seria en cualquiera de los dos países tendría consecuencias graves e inmediatas para el otro. En la actualidad, los vínculos en materia de seguridad enere los dos países también se han estrechado debido a la cooperación requerida para responder a las crecientes exigencias de seguridad y vigilancia en la frontera, al mismo tiempo que se permite el tránsito regular y eficiente de un extenso flujo de personas y bienes entre los dos países. El movimiento transfronterizo de personas y bienes es de proporciones gigantescas. Cerca de 300 millones de cruces legales al año tienen lugar a través de los 25 puertos de entrada a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos. Como ya se mencionó, el volumen total del comercio transfronterizo se ha triplicado en una década. La intensidad de las Interacciones hila-

23 MÉXICO-ESTADOS UNIDOS: INDICADORES BÁSICOS 2003 MÉX1'_0 ESTADOS UNIDOS Pobloción 103,391, ,044,000 Ingreso Nocional Bruto per Cápito $6,230 $37,610 Producto Inleri^o Sru>o> $636,080 MILLONES $10,8(1,609 MILLONES Porcentoie de Exponociones o Estados Untdoi/México Porcentaje de Importociones de Eslodos Unidos/México 64,3 11 Inversión Extranjero Directo» $13,627 MILLONES $30,030 MILLONES Estructuro del Empleo (porcentoie) Agricultura 31 3 Industrio Servicios Porcentoie de lo Producción Mundiol de Petróleo Porcentoie del Consumo Mundial de Petróleo Fuerzas Armadas (en activo) 193,770 1,437,000 Gasto Militar* $5.17 MIL MILLONES $358.2 MIL MILLONES Porcentaje de lo Población debojo de lo Linea de Pobrezo Úneos Telefónicas por c/100 hob S Cifras en dólircs 1 Fucnus: ^X'orld IX-vclopmtnl IndiLirurs, VC'orId Bank, luly hrtp;//wur!dbanlt.iirg; Banto de México Informe Anual 2003; L'.S. Census Bureau's Foreign Traje Siadscics 20O.V wwweensuigov/foreijinefade/stattsljcs; UNCTAD, >X'orld Invcstnicnt RcfHírc 2fKíJ FDI l'iiti^ies for De^ elopmcnt: National and International IVrspettives. h(tp;//w^* w,unclaj,lor(;/t(llsealist10; PtKkct World in Figures. The EeonomisI ZW} FJidon; BP Statistieal Re^ icw of ihc Wurid Eeonomy tl(ip:// Tl>c Miliiary Balance I'he International Institutc for Sttatcgíe Studies 20O Oxford Univcrsirv I'rcss; CIA-The World Fact Book: United.States Kepott May y.méxico Repofl Mav 2IM)4 lw(p://vvu-w.ixjlí i;os/tia/pnlitílatii>ns/fat.(b<iok; OHKC of.management and BuJgei lh(p://wliitetimise.govomb/hiidget/t>'20tt4/defense.tlinil. Figura I-1 terales no es un tenómeno exclusivamente fronterizo. En 2003, México superó a Canadá como el primer destino para los turistas estadounidenses. Ese año, 15.8 millones de estadounidenses visitaron México y casi 10 millones de mexicanos viajaron a Estados Unidos. México es la principal fuente de inmigrantes legales a los Estados Unidos, con 219,380 admisiones en 2002, representando el 21% del número total de inmigrantes legales admitidos en ese país. Si ademiís se toma en cuenta la considerable cifra de trabajadores mexicanos indocumentados que cruzan al otro lado y el importante flujo de drogas ilegales a F.stados Unidos provenientes de México, la importancia de los temas de seguridad en la relación entre México y F.stados Unidos, cobra una dimensión ai'in inavor. A nivel social, existe una extensa y densa red de relaciones personales, directas o indirectas, la cual une de manera estrecha a los dos países. Aproximadamente 9.9 millones de mexicanos viven en Estados Unidos y cerca de 25 millones de estadounidenses son de origen mexicano. Esta realidad se refleja con claridad en los resultados de la encuesta. El 61% de los mexicanos interrogados en esta encuesta afirman que tienen parientes viviendo fuera de México, la gran mayoría de los cuales reside en Estados Unidos. Asimismo, el 33% de los mexicanos encuestados respondieron que se iría a vivir a Estados Unidos si se le presentara la oportunidad, y 21% afirmaron que recibían remesas de familiares empleados en Estados Unidos,

24 1 La necesidad de encontrar canales de entendimiento mutuo entre los mexicanos y los estadounidenses es hoy mayor que nunca dada la enorme interacción entre los dos países. En gran medida, el bienestar de ambos países depende de la capacidad y voluntad política de los mismos para coordinar acciones a ñn de resolver en forma conjunta y constructiva los apremiantes problemas comunes por venir, A pesar de la actual atmósfera de decepción mutua y de la persistencia de fuentes estructurales de tensión y conflicto en la relación entre México y Estados Unidos, en los resultados de nuestro estudio se advierte una notable y prometedora convergencia de opiniones entre los mexicanos y los estadounidenses en muchos aspectos de política exterior. Interés y compromiso global Uno de los indicadores tradicionales que se utilizan con mayor frecuencia para medir la orientación internacionalista de la opinión pública de un país, es la pregunta sobre si es mejor para el futuro del país en cuestión que éste asuma un papel activo en los asuntos mundiales. La mayoría de los estadounidenses desde hace mucho tiempo han estado a favor de que su país asuma un papel activo, y nuestro estudio reveló que junto con el 67% de los estadounidenses respaldando esta idea en la actualidad, una mayoría de mexicanos (57%) consideran que su país también debería asumir un papel activo (Figura 1-2). Asimismo, la mayoría de los mexicanos y los estadounidenses también están a favor de una posición multilateral de Pastados Unidos en asuntos mundiales, y están en desacuerdo con que adopte una posición hegemónica. El 78% de los estadounidenses y 55% de los mexicanos consideran que Estados Unidos debe participar en los esfuerzos para resolver los problemas internacionales de manera conjunta con otros países, en lugar de ser el líder indiscutible en la solución de los conflictos internacionales (8% de estadounidenses v 10% de mexicanos), o permanecer completamente ajeno a éstos (10% y 28%, respectivamente). Más aún, el 76% de los estadounidenses y el 72% de los mexicanos no consideran que Estados Unidos renga la responsabilidad PARTICIPACIÓN ACTIVA EN ASUNTOS MUNDIALES Porcentaje ^tu opina que es mejor para el futuro de su respectivo país tener una participación activa o mantenerse alejado de los asuntos mundiales Portici poción activa Mantenarsa oiejodo Figura 1-2 MÉXICO ESTADOS UNIEX>S HH 57 AT ÍO de desempeñar el papel de policía del mundo. Estos hallazgos sobre el papel de Estados Unidos se tratan con mayor detalle en el Capítulo 2. Por su parte, el 58% de los mexicanos opina que México sólo debe participar en resolver aquéllos proble- mas mundiales que lo afectan directamente, mientras el 31% de los mexicanos opina que México debe partici- par de modo general en la solución de los problemas graves del mundo; por último, sólo el 9% asume una postura aislacionista, es decir, México no debe participar en la solución de los problemas mundiales. l^ orientación internacionalisca general en la opinión pública de ambos países es aún más evidente cuanto se toma en cuenta el considerable número de mexicanos y estadounidenses que están interesados, en mayor o menor medida, en las noticias sobre la relación de sus países con el exterior (Figura 1-.3). 87% de los mexicanos y 83% de los estadounidenses afirman estar interesados en las noticias sobre la relación de su país con otros países, en tanto que el 40% de los mexicanos y 34% de los estadounidenses se muestran "muy" interesados en este tipo de noticias (una encuesta de seguimiento por teléfono realizada en Estados Unidos sobre este asunto reveló que el 53% de los estadounidenses se dice estar muy interesado). P"n ambos países un número importante de personas consideran que su opinión debe tener cierta influencia sobre el rumbo de la política exterior de su país. En México, donde hasta hace poco la política

25 ínteres EN LAS NOTICIAS SOBRE RELACIONES EXTERIORES Cuantío sigue las notüüu, qué tan internado estd ustej, mucho, poco o natía en las noticias sobre las relaciones de su pais con otros países? Mucho Poco Nada No sigo los noticias Figura I'.) MÉXICO ESTADOS UNIDOS O exterior era determinada sólo por el presidente sin ningún contrapeso por parte del Congreso, el 41% de los mexicanos consideran que la opinión pública debe ejercer una Fuerte influencia 10 en una escala de influencia de 10 puntos en la definición de la política exterior, y otro 27% le asigna a la opinión pública un nivel de influencia de 8 ó 9. En Estados Unidos, el 48% de los encuestados otorga a la opinión pública un nivel de influencia en política exterior de 8 o una puntuación más alta, en la escala de 10 puntos, y el 22% de los estadounidenses le concede un nivel de 10. Es evidente que, dado el mayor grado de libertad democrática recientemente conquistada, los mexicanos están ansiosos por opinar y tener influencia directa en materia de política exterior. Amenazas a los intereses esenciales A pesar de la posición tan distinta de México y Estados Unidos dentro de la estructura del poder mundial, las percepciones de los mexicanos y los estadounidenses acerca de las amenazas graves a los intereses vitales de sus respectivos países, son más parecidas de lo esperado (Figura 1-4). Para los estadounidenses, los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 continúan siendo un acontecimiento nacional defmitorio de la visión del mundo externo. Un número mayor de personas consideran al terrorismo internacional como una amenaza seria a los intereses vitales de Estados Unidos (75% del público), mayor que cualquier otra amenaza sobre la cual se haya preguntado en el pasado, aunque el porcentaje ha disminuido a partir de La amenaza de las armas químicas y biológicas, y de la posibilidad de que países "hostiles" pudieran llegar a ser potencias nucleares, sigue en la lista de amenazas críticas para el 66% y 64% de los estadounidenses, respectivamente. En México, la lista de preocupaciones está encabezada por dos cuestiones no contempladas en Estados Unidos, pero que afectan de manera directa la vida de los mexicanos: el narcotráfico (el 89% de los mexicanos lo consideran una amenaza grave) y las crisis económicas mundiales (el 86% lo consideran una amenaza grave). No obstante, los mexicanos están tan preocupados por la amenaza de armas químicas y biológicas como lo están por las crisis económicas mundiales (86% lo consideran una amenaza crítica); la preocupación por el terrorismo internacional no se encuentra lejos, siendo el 81% de los mexicanos quienes lo consideran una amenaza grave. Si bien México no es considerado típicamente como un blanco importante del terrorismo internacional o de posibles ataques con armas químicas y biológicas, su larga y dinámica frontera con Estados Unidos aumenta su vulnerabilidad a los ataques dirigidos a ese país, lo cual posibilita el que un ataque de dicha naturaleza pudiera tener un electo directo en la vida de los mexicanos. Los problemas ambientales mundiales como la cuestión del calentamiento global, contemplada en el estudio aplicado en Estados Unidos, también ocupa un lugar relativamente alto como amenaza percibida para los mexicanos; el 79% de los encuestados identifica a este tipo de problemas como una amenaza grave para los intereses esenciales del país. Son mucho menos los estadounidenses que consideran al calentamiento global como una amenaza: sólo el 37% lo ve como un

26 AMENAZAS GRAVES Porcentaje queperciht cada una de las liguientes como una "amenaza grave"para as interesa más importantes de su respectivo país. MÉXICO E U. E! nofcotrófico 89 Terrorismo internacional 75 La$ cnsjs económicas en el mundo 86 Los armos químicas y biológicos 66 Los armas químicos y biológicos 86 El que países hostiles se conviertan en potencies nucleores 64 Terrorismo i nrernacionol El SIDA, el virus del Ebolo y otros epidemias potenciales 58 Problemas del medio ambiente mundial 79 Grondes números de inmigrantes entrondo o Estados Unidos 53 Los conflicros violenros por diferencias religiosos y étnicos 60 El conflicto entre Isroel y sus vecinos árabes 39 Lo competencia económica con Esfodos Linidos 55 Fundamentalismo islámico 38 El surgimiento de Cfiina como potencio mundiol 48 Cotentomienlo global de lo tierra 37 Competencia 35 El surgimiento de Chino como potencio mundial 33 Figura I~4 Preguntodo en México y Estados Unidos problema crítico. La radical divergencia entre mexicanos y estadounidenses en este asunto podría ser explicada porque en México un mayor número de personas depende de la agricultura, tiene niveles de ingreso más bajos y persisten altos niveles de degradación ambiental, lo cual deja mis expuesta a su población a los efectos de los problemas ambientales. En lo reterente a la competencia económica, los mexicanos parecen más preocupados por la competencia por parte de Estados Unidos de lo que los estadounidenses están por la competencia representada por países con niveles salariales más bajos, como México. 55% de los mexicanos considera a la competencia de Estados Unidos como una amenaza grave, en tanto apenas el 35% de los estadounidenses considera como una amenaza crítica a la competencia económica de países con bajos niveles salariales. Un resultado interesante es que ni los estadounidenses ni los mexicanos ven particularmente alarmante el surgimiento de China como potencia mundial. El surgimiento de China es la amenaza de menor importancia para los mexicanos (48% la ^. como crítica), y sólo el 33 % de los estadounidenses la considera como una amenaza crítica. Las metas en política exterior La opinión de los estadounidenses y los mexicanos acerca de los objetivos que deben guiar la política exterior de sus respectivos países sigue un patrón similar (Figura 1-5). Si bien la lista de objetivos sobre los cuales se formularon preguntas no fue exactamente la misma para ambos países, se pueden apreciar prioridades comparables. No es sorprendente encontrar a los factores que afectan de

27 manera más directa la vida de las personas encabezando la lista de prioridades. En México, proteger los intereses de los mexicanos en otros países, promover la venta de productos mexicanos en el extranjero y detener el flujo de drogas ilegales a Estados Unidos, son aspectos de gran importancia para la mayoría de las personas en un porcentaje de 88%, 85% y 83%, respectivamente. A estos tres asuntos se les concedió la categoría de metas muy importantes. Muy de cerca les siguen el combate al terrorismo internacional y la prevención de la proliferación de armas nucleares, asuntos considerados también como objetivos de alta importancia en Estados Unidos. 78% y 77% de los mexicanos, respectivamente, las consideran como metas muy importantes. Una vez más se aprecia que, así como los mexicanos perciben como amenazas el terrorismo y la proliferación de armas nucleares, a pesar de no ser blancos directos, también consideran el combace a estas amenazas como metas importantes para su país. Este punto de vista y patrón de relación entre amenazas y objetivos es similar al de los estadounidenses. OBJETIVOS DE POLÍTICA EXTERIOR Porcentaje que consüiem como 'muy importante' ios siguientes objetivos 4epoUtica exterior: MÉXICO ESTADOS UNIDOS Proteger ios inrereses de los mexicanos en otros poises 88 proteger los empleos de ios traboiadores estadounidenses 78 Promover la venta de productos mexicanos en otros países 85 Prevenir la propagoción de armas nucleares 73 Detener el flu o de drogos ilegales hacia los Estados Unidos 83 Combatir el terrorismo internacionol Combatir el terrorismo internacional 78 Asegurar el suministro de energio 69 Prevenir la propogación de armas nucleares 77 Detener el flujo de drogas ilegales hacia los Estados Unidos 63 Promover y defender los derechos humanos en otros paises 71 Controlar y reducir lo inmigración ilegal 59 Ayudar a mejoror el nivel de vido de los países menos desarrollados * 66 Mantener lo superioridad del poder militar o nivel mundial 50 Fortalecer a la ONU 60 Mejorar el medio ambiente globol 47 Llevar las disputas de México con otros países ante tribunales mfemocionales 60 Combatir el hambre mundial 43 Ayudar o llevar lo democracia o otros países 53 Fortalecer a lo Organizoción de Naciones Unidas 38 Proteger los intereses de los empresas (business) estadounidenses 32 Proteger o naciones débiles de agresiones exterrtos 18 Ayudar a mejorar el nivel de vida de los países menos desarrollados 18 Ayudar o llevar lo democrocio o otros países * Figura i-$ * P'cguntodo en México y Estados Umdos

28 En Estados Unidos, la gran preocupación por el terrorismo y la proliferación de armas nucleares encontrada en la jerarquía de amenazas percibidas, se extiende lógicamente a las metas, considerando el hecho de que Estados Unidos ya sufrió un ataque terrorista directo y devastador en su suelo nacional, además de seguir siendo uno de los principales blancos potenciales del terrorismo internacional. El 73% y 71% de los estadounidenses calificaron la propagación de armas nucleares y el combate al terrorismo internacional como metai muy importantes, respectivamente. Sin embargo, en la actualidad hay mis estadounidenses preocupados por el empleo. Para el 78% de los encuestados en Estados Unidos, la protección del empleo de trabajadores estadounidenses se considera una meta muy importante, de forma tal que este objetivo se coloca en el primer lugar de la lista de prioridades de la política exterior de ese país. Desde hace tiempo, la protección del empleo ha sido una meta prioritaria en la política exterior para el público estadounidense, por lo cual aparece en primer lugar, o muy cerca, en todas las encuestas del CCFR realizadas desde Sin embargo, es importante resaltar que en las tres últimas encuestas levantadas en la década de los noventa y al inicio del decenio actual, no había ocupado el primer lugar. No obstante, la pérdida de empleos debido a la reciente recesión económica en Estados Unidos, las cifras desalentadoras que continuamente aparecen en cuanto a la creación de empleos y la actual controversia sobre la adquisición de bienes y servicios en el extranjero (outsourcing) por parte de las empresas estadounidenses, han colocado de nuevo a este asunto en el primer lugar. Para muchos estadounidenses, asegurar suministros de energía también es una meta de política exterior muy importante (69% lo considera así). Enseguida en la lista y entre los cinco objetivos más importantes para los estadounidenses, se encuentra una meta de gran relevancia para muchos mexicanos; detener el flujo de drogas ilegales hacia Estados Unidos. El 63% de los encuestados en Estados Unidos la considera una meta muy impórtame de política exterior. Es mucho m.ís probable que sean los mexicanos y no los estadounidenses quienes consideren como un objetivo muy importante de la actividad internacional de sus respectivos países ayudar a mejorar el nivel de vida de los países menos desarrollados. El 66% de los mexicanos considera que se trata de una meta muy importante, y sólo el 7% la consideró como no importante. En contraste, apenas el 18% de los estadounidenses consideró a la ayuda a los países menos desarrollados como una meta muy importante para Estados Unidos, mientras el 21% la consideró como no importante. Pocos estadounidenses han considerado esta meta como muy importante, en comparación con otras metas presentadas en cualquiera de los estudios realizados por el CCFR en las tres últimas décadas, aunque en preguntas separadas han mostrado más apoyo a esta idea. El 70% de los estadounidenses están a favor de otorgar ayuda externa a los países necesitados para que desarrollen su economía. Este planteamiento pone la ayuda en términos más humanitarios, forma en la cual es más probable encontrar mayor disposición de los estadounidenses a brindar apoyo. Los mexicanos, por su parte, al vivir en un país en vías de desarrollo y con una economía vulnerable, muestran más empatia hacia la meta de ayudar a los países menos desarrollados a mejorar su nivel de vida. Al final de la lista de prioridades en materia de política exterior, tanto para los mexicanos como para los estadounidenses, se encuentra la meta de contribuir a la democratización de otros países. A pesar del lugar asignado, por debajo de todas las demás metas, una mayoría de mexicanos (55%) aún la considera una meta muy importante mientras sólo el 15% afirmó que no es importante. En contraste, apenas el 14% de los estadounidenses considera a la democratización de otros países como una meta muy importante, mientras el 27% no lo consideró así. Las diferencias de opinión entre mexicanos y estadounidenses en torno a esta cuestión se puede atribuir a la gran atención que actualmente presta México a este tema debido a su reciente democratización. Por otro lado, los estadounidenses desde hace mucho tiempo han mostrado poco entusiasmo hacia esta meta, y tal vez en particular ahora, a la luz del incierto e inconcluso esfuerzo de Estados Unidos por instaurar un gobierno

29 democrático en Irak, una vez derrocado el régimen de Saddam Hussein. Sentimientos hacia otros paises Entre los estadounidenses y los mexicanos hay sentimientos similares hacia diversos países en el mundo (Figura 1-6). Aunque la lista de los países sobre los cuales se formularon preguntas no es exactamente la misma en los dos estudios, hubo coincidencia en el hecho de que la respuesta más favorable fue para los vecinos de América del Norte y los países de Europa, tanto por parte de los mexicanos como de los estadounidenses. En un "termómetro" o escala de sentimientos del O al 100, siendo cero muy desfavorable, 100 muy favorable y 50 ni favorable ni desfavorable, Gran Bretaña, Alemania y México reciben un promedio de 70, 58 y 54, respectivamente, por parte de los estadounidenses, mientras los mexicanos muestran sentimientos más favorables hacia Estados Unidos, Canadá, Francia y España de 68, y 62, respectivamente. Los mexicanos muestran una actitud favorable hacia Japón dentro de la lista de países {en la lista de Estados Unidos no apareció), dándole un promedio de 68, igual a la mostrada hacia Estados Unidos. Es interesante mencionar lo siguiente: los mexicanos presentan sentimientos más favorables hacia Estados Unidos de los que muestran los estadounidenses hacia México. Los sentimientos en comparación más neutrales entre los estadounidenses hacia México, podrían provenir de sus actitudes en torno ai comercio y la inmigración, tratados en los Capítulos 2 y 3. Tanto los mexicanos como los estadounidenses se muestran más o menos neutrales hacia Corea del Sur, país con un promedio de 52 de los mexicanos y 49 de los estadounidenses. Tanto los mexicanos como los estadounidenses muestran cierta friald.id hacia Cuba (46 de los mexicanos y 40 de los estadounidenses), hecho sor- prendente en el caso de los mexicanos, debido a la larga y estrecha relación diplomática y cultural entre México y Cuba, a diferencia del hecho de que el gobierno de Estados Unidos no tiene relaciones diplomáticas con Cuba y ha mantenido una postura abiertamente hostil hacia este país. En contraste, los vecinos estadounidenses difieren de los mexicanos en su actitud hacia Francia, China e Israel. Los mexicanos muestran sentimientos más favorables hacia Francia y China, concediéndoles 62 y 59, respectivamente, mientras los estadounidenses les dan un 47 y 44, respectivamente. En cambio, los mexicanos se muestran más fríos hacia Israel que los estadounidenses, concediendo 41 frente a la posición un poco más favorable de los estadounidenses de 53. TERMÓMETRO DE PAÍSES Temperatura promedio para cada país o grupo de personas Sentimientos favorables >50, Sentimientos desfavorables <50 tgur MÉXICO ' ESTADOS UNIDOS - r\ '6 Eiladoi Unido» Ó8' Japón 68 Canadá 65" España, Francia Ó2" China 59* Brasil 53 Coreo del Sur 52' 50 - neulrol Cubo 46' Guatemolo 45 liroeui* Irolc 38- Gran Bretarío 70" Alemonio 58' México 54 Israel 53' 50* - neyfrol Coreo del Sur A9* Froncio 47 China 44' Cuba 40-' Musulmanes 39 Arabia Saudita 37" Corea del Norfe 28'

30 CAPITULO DOS La estructura de las relaciones globales Tanto los mexicanos como los estadounidenses están a favor de que sus países tengan una participación activa en los asuntos internacionales, comparten much;is de las preocupaciones sobre las amenazas mundiales, apoyan algunas de las mismas metas en materia de política exterior, y respaldan la colaboración entre países para resolver los problemas del mundo. En este capítulo se señalan las percepciones de opinión pública en México y en Estados Unidos acerca de la forma en la cual debe enfrentarse y regularse la actividad internacional. Se analiza el papel asignado a Estado.s Unidos y a las instituciones internacionales, en particular la ONU y la OMC, así como las opiniones acerca de las nuevas estructuras para autorizar el uso de la fuerza y para conducir las relaciones económicas y comerciales en el ámbito internacional. Un papel limitado para los Estados Unidos El papel protagónico de Estados Unidos en el panorama internacional constituye uno de los temas de mayor debate y controversia en el mundo. Desde la perspectiva de México. Estados Unidos desempeña un papel muy import;mte, aunque no siempre positivo, en el mundo. Los mexicaí v;onsideran que Estados Unidos no tiene, en general, una influencia positiva en el mundo. El 55''b está en desacuerdo con la idea de calificar la influen- cia de Estados Unidos como positiva en términos generales (de éstos, el 38% está en total desacuerdo y el 17% muestra cierto desacuerdo). Sin embargo, más de la tercera parte de los mexicanos (el 39%) considera la influencia de Estados Unidos como positiva en general, y sólo el 16% manifestó un acuerdo reiterado. Un destacado porcentaje de 28% de los mexicanos piensa que Estados Unidos debería mantenerse ajeno y retirarse de los esfijerzos para solucionar los problemas del mundo (idea con la cual concuerdan el 10% de los estadounidenses). Sólo el 20% de los mexicanos confía en Estados Unidos, mientras una pluralidad del 43% siente desconfianza hacia esc país. Únicamente el 20% de los mexicanos muestra sentimientos de fraternidad o empatia hacia Estados Unidos, el 26% de ellos manifestó resentimiento, y el 46% indiferencia (ni empatia, ni resentimiento). El mismo porcentaje (46%) corresponde a quienes no muestran ni admiración ni desprecio hacia Estados Unidos, aunque son más mexicanos quienes admiran a esa nación (29%) que quienes la desprecian (20%). Hay pues una ambivalencia frente a Estados Unidos tendiente más hacia las actitudes negativas que hacia las positivas. Considerando este nivel de desconfianza, tal vez no deba sorprender que, como se mencionó en el Capítulo 1, una mayoría esté de acuerdo en que Estados Unidos no debería desempeñar el papel de policía del mundo (72%) y no debería tener el liderazgo indiscutible para resolver los problemas internacionales, ni actuar en

31 forma unilateral, sino aportar su parte en un esfuerzo internacional en colaboración con otros países (55%) (véase la figura 2-1). Una proporción importante de mexicanos (28%) llega ha opinar que Estados Unidos debe retirarse de la mayor parte de las operaciones para resolver los problemas internacionales. Independientemente de si estos resultados son o no un reflejo de las sospechas históricas y de la desconfianza reciente por la mayor concentración del poderío de Estados Unidos, o de un valor general mis multilateralista o de ambos, es muy clara la preferencia de los mexicanos por la idea de que Estados Unidos adopte un enfoque multilateral en su participación internacional para enfrentar los problemas mundiales. Esta misma dea también recibe un fuerte respaldo por parte de los estadounidenses. Como se indicó en el Capítulo 1, el 78% de los estadounidenses opina que su país debe participar en la solución de los problemas en colaboración con otros países, y el 76% de ellos no ve bien el que Estados Unidos asuma el papel de policía del mundo. Un contundente 80% de los estadounidenses piensa que su país está desempeñando este papel más de lo necesario. Una Organización de las Naciones Unidas más fuerte En general, los mexicanos y los estadounidenses respaldan el que la ONU asuma un papel más activo y prominente en el manejo y la solución de los problemas mundiales. Tanto mexicanos como estadounidenses muestran sentimientos favorables hacia esta institución, siendo los mexicanos quienes más la favorecen. Los mexicanos manifiestan un sentimiento favorable promedio hacia la ONU de 75, mientras los estadounidenses le dan 57 en el termómetro de las preferencias. Instadounidenses y mexicanos perciben como una meta importante en la política exterior a la necesidad de reforzar a la ONU. Una proporción muy alta de estadounidenses (81%) y de mexicanos (84%) piensan que el fortalecimiento de la ONU constituye una meta con un grado mayor o menor de importancia (Figura 1-5). De nuevo, esta dea es secundada por más mexicanos que estadounidenses, s endo 60% de mex canos en comparac ón con 38% de estadounidenses quienes afirman que es un objetivo muy importante. El alto grado de apoyo de los mexicanos a la idea de reforzar la ONU se puede relacionar con la larga tradición de la diplomac a mexicana de defensa del derecho internac onal. Tanto en las escuelas mexicanas, como en el discurso político en México, predomina la visión de la ONU como una instituc ón clave en el ámbito internacional, promotora de la paz y la cooperación internacional. Asimismo, los mexicanos y los estadounidenses coinciden en el tipo de medidas necesarias para dar a la ONU una mayor autoridad, poder y capacidad de ESTADOS UNIDOS COMO SUPERPOTENCIA MUNDIAL.; Cudl de las siguientes afirmaciones se acerca más a lo que téstedpiensa? MÉXICO ESTADOS UNIDOS Estados Unidos debe mantenerse alejado de la mayoría de los esfuerzos por resolver problemos internacionales Hio B 8 Estados Unidos debe participar unto con otros paises para resolver problemas internacionales H^H 55 ^^^ ^^^ Estados Unidos como la único superpotoncio que queda, debe continuor siendo el líder mundial predominante poro resolver problemas internactonales bgiio Figura 2- /

32 FORTALECIMIENTO DE LA ONU Porcentaje que está a favor o en contra de permitir que la ONU MÉXICO ESTADOS UNIDOS Tengo un cuerpo ormodo poro monlener lo paz seteccionodo, entrenodo y comondodo por ello 74 Regule lo vento inlemocicnal de armas Financie sas achvídodes por medio de un pequeño impuesto sobre cosos como lo vento inlernocionol de ormos o petróleo Figura 2-2 acción (Figura 2.2). La mayoría de los encuestados en ambos países están a tavor de contar con una tuerza de paz perinanente bajo el mando de la ONU, institución que se ocuparía de su entrenamiento (74% de los estadounidenses y 64% de los mexicanos). De igual modo, hay un apoyo mayoritario, aunque menos considerable, a la idea de investir a la ONU atribuciones para regular el comercio internacional de armas (57% de los estadounidenses y 48% de los mexicanos). Respecto a otorgar a la ONU el poder de financiar sus actividades mediante la imposición de un pequeño gravamen a la venta de armas y petróleo, la opinión entre ambos países se encuentra dividida: el 49% de los estadounidenses y el 43% de los mexicanos la respaldan, mientras 45% de los estadounidenses y 44% de los mexicanos se oponen. En los tres casos son más los estadounidenses que los mexicanos quienes apoyan estas medidas específicas para refor7.ar a la ONU. Una posible explicación a esta situación es que los estadounidenses consideran a estas medidas como una Forma de compartir la carga, la cual, de otro modo, llevarían en su condición de potencia hegemónica, para resolver los problemas internacionales. La diferencia también puede ser una manifestación de una preocupación general mayor entre los mexicanos por el posible efecto de estas medidas sobre los intereses de.vléxico. La renuencia de los mexicanos a ceder sus facultades de toma de decisiones y delegar soberanía se pone claramente en evidencia en otras preguntas de la encuesta. Por ejemplo, cuando se les preguntó si sus países deberían estar más dispuestos a tomar y acordar decisiones en el marco de la ONU, aunque ello implicara que en ocasiones se requiriera respaldar una política impopular, una mayoría de estadounidenses (66%) estuvo a favor de aceptar este compromiso (29% no estuvo de acuerdo); en contraste, una proporción menor, aunque mayoritaria, de mexicanos (44%) estuvo a tavor de esta posibilidad (el 38% no estuvo de acuerdo en lo absoluto y el 11% afirmó que depende del caso). Sorprendentemente, a pesar del apoyo mayoritario general entre muchos mexicanos a la posibilidad y necesidad de reforzar el papel de la ONU, menos de la mitad está dispuesta a aceptar decisiones impopulares. A pesar del estatus de superpotencia y prerrogativa unilateral de Estados Unidos, una sólida mayoría de sus ciudadanos está dispuesta a aceptar decisiones de la ONU, aunque no reflejen la preferencia inicial de ese país. Una posible explicación sería la confianza de los estadounidenses en su poderío e influencia global, y un temor, entre muchos mexicanos, a que sus intereses se vean afectados por el peso ejercido por las grandes potencias, como Estados Unidos, sobre los organismos internacionales. Ambas actitudes tendríati bases en la experiencia histórica tan distinta de los dos países. El uso de la fuerza Tanto mexicanos como estadounidenses están a tavor de otorgar al Consejo de Seguridad de la ONU facultades

33 i para ordenar el uso de la fuerza en diversas circunstancias. Oe igual modo, están en coul acuerdo en que el Consejo de Seguridad de la ONU debería tener el derecho de autorizar el uso de la fuerza en cinco diferentes casos: para evitar violaciones graves a ios derechos humanos, como el genocidio (79% de los mexicanos y 85% de los estadounidenses), para evitar el apoyo de un país a grupos terrorisca> "5% y 81 %), para defender a un país que ha sufrido un ataque (74% y 77%), para evitar la adquisición de armas nucleares por un país que no las tenga (74% y 70%), y para restaurar por la fuerza un gobierno democrático derrocado (63% y 60%) (Figura 2-3). En lo concerniente a la conservación de la paz, cuando se les preguntó si sus países deberían participar en un cuerpo de paz, militar o policíaco, enviado a alguna parte del mundo a.solicitud expresa de la ONU, el 78% de los estadounidenses afirmó que Estados Unidos debería participar en lugar de dejar este trabajo a otros países y el 19% opinó lo contrario. Un poco menos de la mitad de los mexicanos (48%) también apoyó la participación de su país, y el 36% afirmó que México no debería hacerlo (Figura 2-4). La diferencia de.ío puntos en este asunto entre los mexicanos y los estadounidenses probablemente se relaciona con su diferente experiencia histórica en relación al uso de la tuerza militar en circunstancias generales y en la conservación de la paz, en particular. México no ha participado en contlicios militares internacionales de importancia desde la guerra con Estados Unidos ( ). aunque durante los primeros años del siglo veinte tuvo algunos enfrentamientos militares con tropas estadounidenses en la región fronteriza y en el puerto de V'eracruz. Además, sólo en una ocasión h.i participado en una misión de paz, enviando un pequeño contingente policial como parte de la misión de la ONU en El Salvador entre 1992 y Considerando lo anterior, y a la luz de la tradición pacifista de no despliegue de tropas fuera del territorio nacional, el apoyo mostrado entre los mexicanos a la participación del país en operaciones de paz de la ONU resulta bastante más elevado de lo esperado y cobra particular importancia. AUTORIDAD DEL CONSEJO DE SEGURIDAD PARA EL USO DE LA FUERZA MILITAR Porcentaje que coiisüiera que el Consejo de Seguridad de la ONU debe tener el derecho de autorizar el uso de la fiterza militar en las siguientes circunstancias. Poro prevenir viobciones gfoves de derechos humanos como asesinatos mosivos (genocidio) Pora evitar que un pa $ apoye o grupos terroristas Para defender o un pois que ha sido alocado por otro Poro prevenir que un pois adquiera armos nucleares Poro reestablecer un gobierno democrático que ha sido derrocado MÉXICO ESTADOS UNIDOS AO Figura 2-3 Sin embargo, tal vez aiin más importante por su impacto, sea el resultado mencionado anteriormente, de que la mayoría absoluta, tanto de mexicanos (64%) como de estadounidenses (74%) favorecen la medida sin precedentes de crear una fuerza de paz permanente bajo el mando de la ONU, con la finalidad de hacer frente de manera expedita y eficaz a los diversos escenarios de conflicto en el mundo. PARTICIPACIÓN EN FUERZAS DE PAZ DE LA ONU Porcentaje que opina que su país dehe participar o dejar este tipo de actividades a otros países, cuando la ONU pide colaboración para enviar unajuerza de paz en alguna parte del mutido. Poriicípor MÉXICO ^B ** Dejar asta tipo da 36 actividades o otros paisas ^^B 19 Figura 2-4 ' ESTAOOS UNIDOS 7* 40 &

34 1 i 1 Estructuras económicas EL COMERCIO INTERNACIONAL Y LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL COMERCIO A casi 10 años de la creación de la OMC en 1995, han surgido cuestionamiencos sobre su capacidad para regular y vigilar el comercio entre los estados miembros, resolver disputas comerciales internacionales y fungir como el foro principal para iniciativas de apertura de mercados, a la luz del fracaso de las pláticas en la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC, celebrada en Cancún en septiembre de Ante la pregunta para medir el apoyo general a la idea de otorgar a la OMC lacultades que le permitan emitir decisiones vinculantes en disputas comerciales, los resultados obtenidos son similares a los del cuestionamiento acerca de la disposición r -a tomar y acordar decisiones en la ONU. Una mayoría de estadounidenses (69%) considera que Estados Unidos deben cumplir con los decisiones de la OMC resultantes de controversias comerciales, aún si afectan sus intereses. Por otra parte, poco menos de la mitad de los mexicanos (48%) están dispuestos a cumplir con decisiones o resoluciones de la OMC, aunque no le favorezcan a México (Figura 2-5). El nivel de apoyo a la OMC entre los mexicanos, menor en 20 puntos al manifestado por los estadounidenses, puede deberse a que México no considera justas las decisiones de la organización cuando se aplican a los países en desarrollo, una idea compartida entre muchas de estas naciones, la cual fue la causa más importante del fracaso de las pláticas en Cancún. Los pauses menos desarrollados han sido particularmente reiterativos en este asunto durante todas las pláticas de la.agenda de Doha para el desarrollo de la OMC. Ellos.ifirman que las negociaciones comerciales favorecen a los países ricos, desde la organización de su agenda hasta el cumplimiento de sus resoluciones, una vez concluidas las pláticas. Si bien las mayorías de ambos países (65% de los estadounidenses y 66% de los mexicanos), en mayor o menor medida contradicen la idea de que los países ricos tienen un comportamiento justo con los países pobres en las negociaciones comerciales, el 52% de los mexicanos muestran un desacuerdo contundente, en comparación con sólo el 23% de los estadounidenses quienes comparten esta posición (Figura 2-6). Un ejemplo de esta preocupación por el comercio justo es la cuestión de protección ambiental y manteni- miento de estándares laborales mínimos en los acuerdos comerciales internacionales. Aunque en ambos países esta idea goza del apoyo mayoritario, el respaldo de los estadounidenses es más contundente que el de los mexicanos. 93% de los estadounidenses y 67% de los mexicanos están de acuerdo en exigir el mante- nimiento de niveles mínimos de condiciones de trabajo, y el 91% de los estadounidenses, en comparación con el 76% de los mexicanos, coinciden en mantener niveles mínimos de protección al medio ambiente. L.a DISPOSICIÓN A ACORDAR Y ACATAR DECISIONES EN ORGANISMOS INTERNACIONALES ORGANIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS Porcentaje que está dt acuerda o en desacuerdo con la afirmación de í ue su país debe estar dispuesto a acordar decisiones dentro de la ONU aunque en ocasiones tenga que seguir decisiones distintáis a lo que hubiera preferido. De acuerdo En desacuerdo MÉXICO O 20 EnM<iucoll%-dqjcndc' ~ ESTADOS UNIDOS ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE COMERCIO Porcentaje que está de acuerdo o en desacuerde con que su país acate las decisiones de la OMC aunque sean en su contra. MEXCO ^^^^ 3* No ^ 24 O 20 *En Mííxico 16% "depende" Firura 2-5 ESTADOS UNIDOS

35 TRATO COMERCIAL JUSTO DE PAÍSES RICOS A PAÍSES POBRES Qm un t acumu ntd usted con U siguunu afirmación: Los países ritos negocian de nunera justa los acuerdos comerciales con los países pobres? MÉXICO ESTADOS UNIDOS Figura 2-6 fl AI90 «n dakoojsrdo Muy «desocusrdo SI Algod* ocu«fdo I Muy d«acu«rdo ofinaai ÓO 80 diferencia puede residir eii la preocupación de los mexi- canos por que dichos estándares pongan a su país en desventaja económica frente a los países desarrollados. Otra fuente de inquietud en materia comercial son los subsidios agrícolas, en especial los subsidios a las exportaciones agrícolas aplicados por los países ricos en beneficio de sus agricultores y agroindustrias. En la Quinta Reunión Ministerial de la OMC, México par- ticipó como miembro del G-20 (Grupo de los Veinte), establecido en agosto de esc año para presionar a favor de la eliminación de subsidios a la exportación y del apoyo doméstico a la agricultura en los países ricos. El público estadounidense tiene diversas opiniones sobre estos subsidios. Si bien una mayoría de estadounidenses (71%) apoya al gobierno de Estados Unidos en cuanto a su política de otorgar subsidios a los agricultores quienes trabajen en granjas con menos de 500 acres, una mayoría también se opone al otorgamiento de subsidios a las grandes agroindustrias (69%). Por último, a pesar del apoyo de una mayoría a la aplicación de los sub- sidios otorgados a agricultores pequeños, sólo el 31% de los estadounidenses están de acuerdo en el establec- imiento de subsidios anuales de manera regular, en contraste con el 41% que sólo aprueba dichos subsidios para los años de mala producción. GLOBALIZACIÓN La preocupación de México por la jusricia y la equidad en el sistema económico internacional también se refleja en su actitud hacia la globalización. Mientras el 64% de los estadounidenses consideran a la globalización como algo benéfico en mayor medida para Estados Unidos, sólo el 34% de los mexicanos opina que ha sido favorable en mayor medida para.méxico. El 31% de la población en ambos países considera a la globalización como algo perjudicial en mayor medida para éstos (el 17% de los mexicanos afirmaron que no ha sido ni buena ni mala, y el 4% señalaron que depende del caso; estas respuestas no se aceptaron en el estudio aplicado en Estados Unidos). (Figura 2-7). COMERCIO Y COMPETENCIA EN LA REGIÓN Desde una perspectiva regional, la preocupación por la justicia en las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos se encuentra mezclada. A pesar de llevar más de una década de libre comercio entre México y Estados Unidos, el público de ambos países aún tiene percepciones ambivalentes sobre los efectos y la equidad en la distribución de beneficios del TLCAN. Mientras el 76% de los estadounidenses están a favor de realizar operaciones comerciales con México, sólo la mitad de ellos (el 50%) opina que México tiene prácticas leales de comercio con Estados Unidos y el 38% califica a las prácticas comerciales mexicanas de desleales. El 67% de los estadounidenses consideran IMPACTO DE LA GLOBALIZACIÓN Porcentaje que piensa que el mayor contacto de la economía de 1 su país con otras economías en el mundo, lo que se conoce como globauzación, es generaímente bueno 0 malo para su país. Generolmenie bueno Generalmente mab MÉXICO ESTADOS UNIDOS () ÓO 'En M^ko, an ibiái 17 % "ni bueno ni malo-, 4 % "dcpemu'. yi4%-r>oiabe '. bn budoi Unidos 5 % no labt Figura 2-7

36 que su país practica el comercio jusro con México. Esta idea contrasta con las opiniones entre los estadounidenses acerca del comercio con el otro socio del TLCAN, Canadá, en donde el 74% de los estadounidenses cree que Canadá practica el comercio justo con Estados Unidos y el 81% considera que Estados Unidos tiene prácticas leales de comercio con los canadienses. Más aún. mientras los estadounidenses no se muestran preocupados por la posible amenaza representada por la competencia económica general por parte de países con bajos niveles salariales (35%), hay una gran preocupación acerca de los empleos, la cual se puede derivar del comercio con México, Hay más estadounidenses quienes califican como muy importante a la meta de proteger el empleo en Estados Unidos, comparado con los que le conceden esa misma importancia a cualquier otro objetivo en la política exterior. I^ preocupación por la reubicación de empleos en el extranjero es muy alta, siendo 72% de los estadounidenses quienes consideran a esta práctica como perjudicial, en gran medida porque los estadounidenses pierden empleos a costa de puestos laborales generados en otros paí,ses. Como se explica posteriormente, el TLCAN es, para el 60% de los estadounidenses, perjudicial en términos de la seguridad de los empleos en Estados Unidos. Por parte de los mexicanos, el 55% considera a la competencia económica desde Estados Unidos como una amenaza grave para el país. Considerando específicamente el TLCAN, hay más personas en cada país que califican al tratado como benéfico para su contraparte ya sea México o Estados Unidos, respecto a quienes lo consideran favorable para el propio país. El 78% de los mexicanos ven al TLCAN como algo bueno para la economía de Estados Unidos, mientras el 44% opinan que es bueno para la economía mexicana. El 69% de los estadounidenses señalan al TLCAN como beneficioso para la economía mexicana, en tanto el 42% afirman que es favorable para la economía de Estados Unidos. Otro 69% de los estadounidenses creen que dicho tratado resulta propicio para la creación de empleos en México, mientr;is sólo el 31% afirma que propicia la creación de empleos en Estados Unidos. En una pregunta planteada únicamente en México, el 70% de los mexicanos opinan que entre los tres miembros del TLCAN, el más beneficiado ha sido Estados Unidos, siendo sólo el 8% de los mexicanos quienes otorgan el calificativo de país más favorecido a México (Figura 2-8). Mientras son menos las personas en ambos países quienes opinan que el efecto del TLCAN es mejor para su propio país respecto al beneficio percibido para los otros miembros, hay más personas tanto en México como en Estados Unidos las cuales ven en general, más beneficios que perjuicios en el tratado. La mitad de los mexicanos afirma que el TLCAN es bueno para los negocios mexicanos (el 35% lo considera perjudicial), el 49% cree que el TLCAN es bueno para la creación de empleos en México (el 36% lo califica de inadecuado), el 41% lo juzga favorable para el nivel de vida de personas como ellos (el 35% considera que es perjudicial); el 39% encuentra al TLCAN como algo favorable para el medio ambiente (y el 39% opina lo contrario). No obstante, una pluralidad del 49% califica al TLCAN de perjudicial para el sector agrícola mexicano (mientras el 38% considera lo contrario). Por el lado de Estados Unidos, el 55% de los estadounidenses estima que el TLCAN resulta favorable para consumidores como ellos (el 30% opina lo contrario), el 51% cree que favorece su nivel de vida (el 33% considera que lo afecta), y el 50% piensa que favorece a las empresas estadounidenses (el 36% opina que las perjudica). No obstante, el 60% califica ai TLCAN como no propicio para la creación de empleos en Estados Unidos (el 31% lo encuentra propicio), el 48% declara que no favorece el medio ambiente (el 34% afirma lo contrario). A pesar de estas percepciones encontradas entre los estadounidenses y los mexicanos acerca del TLCAN. es posible encontrar apoyo mayoritario a la dea de extender los acuerdos de libre comercio. El 62% de los mexicanos y el 59% de los estadounidenses están a favor de entrar en el Área de Libre Comercio de las Américas, el cual incluiría la totalidad de los países América del Norte, Centroamérica y América del Sur 30% de los estadounidenses se opone a éste, mientras sólo se opone al acuerdo el 19% de los mexicanos.

37 EVALUACIÓN DEL TLCAN Porraiuje que fimut í/ue el Trauulo de Libre Comenio de Antena del NorU es buena o malo pan caeu taui de Lu nptietuet. BUENO MALO MÉXICO ESTADOS MÉXICO UNIDOS *^""^ ESTADOS UNIDOS Lo economía estadounidense 7$ La economio mexicana Las empresas mexiconas (México)/ Las empresas omeficanal lesrodos Unidosl La creoción de empleos en Estados Unidos N/A 31 N/A 56 La ceoción de empleos en México El nivel de vida de personas como usted El medio ambiente Figura 2-8 INVERSIÓN EXTRANJERA Es imporrante observar que, a pesar de la participación de México en el Tl.CAN, la apertura general al comercio y la liberalización a la inversión extranjera en muchos sectores de la economía mexicana desde muchos mexicanos aún muestran actitudes proteccionistas en relación a ciertas actividades industriales clave. En general, el 54% afirma que México se beneficia de la inversión extranjera en mayor o menor medida, pero el 42% percibe los beneficios como muy pocos o nulos. Mientras el 48% de mexicanos está a favor de la inversión extranjera en empresas de telecomunicaciones, como aquellas dedicadas a proporcionar servicios de telefonía local y de larga distancia, así como en empresas mediáticas, por ejemplo, redes de televisión y periódicos {una minoría de 43% se opone a la inversión extr.injera en ambas áreas), la mayoría está en contra de la inversión extranjera en los sectores clave de energía (el 68% no aprueba la inversión en la producción y distribución petrolera y el 60% se manifiesta contraria a la inversión en electricidad y ga.s), así como en bonos del tesoro en moneda nacional (con una oposición del 57%). Estos resultados confirman el apoyo vigente de los mexicanos hacia la ley mexicana que prohibe la inversión de la iniciativa privada, extranjera y nacional, en el sector energético, la cual se estableció mediante enmiendas a la Constitución. La expropiación del petróleo mexicano a inversionistas extranjeros en 1938 parece ser un símbolo del nacionalismo mexicano, aún vivo hoy en día. La preocupación acerca de los bonos gubernamentales puede derivarse de la crisis financiera experimentada en México en 1994 y 1995, desencadenada cuando los tenedores nacionales y extranjeros de bonos gubernamentales se negaron a diferir el vencimiento de sus inversiones, provocando la devaluación del peso mexicano, una severa alza en las tasas de interés nacionales, una crisis en el sistema bancario y la bancarrota de muchos mexicanos quienes no pudieron cumplir con los pagos de sus préstamos hipotecarios, personales, agrícolas, y a pequeñas empresas. Í9

38 CAPITULO TRES Enfrentando problemas comunes Lorenzo Meyer, connotado analista mexicano, describe la relación entre México y Estados Unidos como un vínculo intenso, establecido dentro de una estructura de poder desequilibrada. Este desequilibrio agrega complejidad a los ya de por sí difíciles problemas que los dos países enfrentan. Como la economía más sobresaliente y la potencia militar más poderosa del mundo. Estados Unidos ejerce una enorme influencia internacional, la cual, en ocasiones, resulta benéfica pero, en otros momentos, tiene un impacto negativo. Así como puede desplegar una cantidad impresionante de recursos para tratar los problemas que decide resolver, con la misma facilidad puede dañar los intereses de los otros países, intencionalmente o no, en el afán de alcanzar sus objetivos. Los mexicanos, desde su posición estratégica y económica más vulnerable, muestran reticencia hacia este desequilibrio de poder inherente a la relación con Estados Unidos. La historia los ha hecho desconfiados, su experiencia histórica, valores y tradiciones culturales así como los importantes recursos que buscan preservar, ha llevado a los mexicanos a tener una actitud defensiva trente a Estados Unidos, orientada a proteger cuidadosamente sus intereses. Este es el escenario en el cual mexicanos y estadounidenses analizan las medidas específicas y propuestas de colaboración para la solución de sus problemas comunes. Los mexicanos se revelan aún más renuentes a colaborar en decisiones coniunias entre.méxico v Estados Unidos de lo que se muestran a participar en decisiones conjuntas con la ONU y la OMC (Figura 2-5). Cuando se les pregunta si México y Estados Unidos deben estar más dispuestos a tomar decisiones conjuntas al manejar problemas comunes, aunque esto pudiera significar que cualquiera de los dos países en ocasiones requiriera aceptar una política distinta a la cual ellos hubieran preferido inicialmente, sólo el 30% de los mexicanos está de acuerdo, mientras el 54% está en desacuerdo. Los estadounidenses, en cambio, manifiestan una mayor disposición a la toma de decisiones conjunta: 67% de ellos están de acuerdo con acordar decisiones en un marco bilateral, en contraste con el 28% quienes se oponen (Figura 3-1). DECISIONES CONJUNTAS MÉXICO- ESTADOS UNIDOS Porcentaje que estd de Acuerda o en desacuerdo con ijue tu país tome decuionej conjunta! con eí otro aunque nu signifique que tenga que llevar a cabo acciones distintas a lo que hubiera preferido. De ocuerdo En desacuerdo "En M^ioi 9 % "depende" Figura 3-1 MÉXtCO ESTADOS UNIDOS 30 ^^^^^^^ 2S O

39 POLíTICA EXTERIOR INDEPENDIENTE I DE MéXICO Cuantié se ñau de asuntos iiuemacianajes, ipu cree usted ipu debe hacer México, seguir el Uderazgo de Estadas Unidos o tener una política exterior pnpiaí Saguir el liderazgo de Eslodos Unidos i-i gura 3-2 Tener uno político exterior propia MÉXICO ESTADOS UNIDOS S ^I^^^^IHAS ^ih^^^hh4s Esca arraigada reafirmación de independencia frente a Estados Unidos también es evidente en la contundente respuesta del 89% de los mexicanos quienes afirman que México debe siempre tener una política exterior independiente, en lugar de seguir el liderazgo de Estados Unidos (5%) (Figura 3-2). Ante el mismo planteamien- to, los estadounidenses se mostraron divididos: el 45% opina que México debe seguir el liderazgo de Estados Unidos mientras el 48% está de acuerdo con el ejercicio de una política exterior independiente por parte de México. Este dato resulta importante para identificar las expectativas de los estadounidenses con respecto al papel de México en el escenario internacional. Combate al terrorismo A pesar de sus dudas acerca de la toma conjunta de decisiones, los mexicanos están dispuestos a emprender 1 1 varias medidas de cooperación con Estados Unidos para combatir el terrorismo internacional (Figura 3-3). El 63% de los mexicanos están de acuerdo en permitir la presencia de agentes estadounidenses en labores de vigilancia en aeropuertos, puertos marítimos y fronteras mexicanas a fin de evitar el acceso de terroristas por territorio mexicano. El 84% de los mexicanos están a favor de aumentar los requisitos de entrada o salida a México pwa los visitantes de otros países como acciones encaminadas a combatir el terrorismo internacional, y el 87% de los mexicanos están a favor de incrementar los controles en el movimiento de las mercancías que pasan por los aeropuertos, puertos marítimos y fronteras de México. Estos resultados demuestran la gran disposición de los mexicanos por cumplir con su parte y cooperar con Estados Unidos en el combate el terrorismo, problema que genera profunda preocupación en ambos países. Narcotráfico y tráfico de armas Otro inquietante problema entre los dos países es el comercio de estupefacientes a través de la frontera entre México y Estados Unidos. Como se mencionó en el Capítulo 1, el 89% de los mexicanos considera al narcotráfico como una amenaza crítica, por lo cual encabeza la lista de amenazas para los mexicanos. En ambos lados de la frontera, también se estima como una meta muy importante en política exterior el detener el flujo de drogas ilegales hacia Estados Unidos: el 83% de los mexicanos y el 63% de los estadounidenses comparten esta opinión. PAPEL DE MÉXICO CONTRA EL TERRORISMO Para combatir el terrorismo inurrutcional cree usted que México debe o no.. MÉXICO Aumenlor tos conlroles sobre el paso de mercancías en los fronteros, puertos y oeropuertos de México Aumentar los requisitos de entrado y solido o México poro lo gente de otros poíses Aurorizar que agentes norteomericonos porticipen con agentes mexiconos en lo vigilancia en oeropuertos, puertos y fronteras de México I lisura.j-j

40 Desde hace mucho tiempo, el problema del narcotráfico ha sido materia de polémica bilateral. Cada parte ha culpado a la otra de no asumir una mayor responsabilidad para resolver la parte del problema que le corresponde: detener el tráfico y el contrabando del lado mexicano, y reducir la demanda del lado estadounidense. En nuestro estudio se preguntó a estadounidenses y mexicanos cuál de los dos países debería ;isumir mayor responsabilidad para controlar el problema del tráfico de drogas entre México y Estados Unidos. Una mayoría de estadounidenses y casi dos quintas partes de mexicanos achacaron a México la mayor responsabilidad: 55% de los estadounidenses y 38% de los mexicanos comparten esta opinión. Como dato sobresaliente, 32% de los mexicanos respondieron que "ambos" deberían hacerse responsables de combatir al Fenómeno del narcotráfico (esta opción de respuesta no fue aceptada en el estudio realizado en Estados Unidos). El 27% de los mexicanos afirman que Estados Unidos debería ser más responsable frente a este problema, opinión con la cual coinciden el 40% de los estadounidenses (Figura 3-4). Estos resultados sugieren que tanto mexicanos como estadounidenses consideran al país donde se origina el flujo como el de mayor responsabilidad en la solución del problema. El mismo patrón de respuesta aparece ante la pregunta de quién tiene mayor responsabilidad en el control del tráfico de armas de fuego y armas de asalto desde Estados Unidos, país donde estos artefactos son legales para el uso personal, hacia México, en donde están prohibidas. Una mayoría de estadounidenses (62%) y el 44% de los mexicanos adjudican mayor responsabilidad en la solución del problema a Estados Unidos, el país de origen. El 33% de los estadounidenses y el 26% de los mexicanos achaca mayor responsabilidad en la solución del problema a México. En México, el 27% de los encuestados opinó que se trata de una responsabilidad compartida por los dos países (esta opción de respuesta no fue aceptada en el estudio realizado en Estados Unidos). Migración El problema más explosivo entre Estados Unidos y México es el asunto de la migración, en especial el considerable número, cada vez más elevado, de mexicanos indocumentados que emigran a Estados Unidos. El 52% de los estadounidenses considera al flujo masivo de inmigrantes hacia su país como una amenaza crítica a Estados Unidos. La magnitud del problema, así como RESPONSABILIDAD PARA RESOLVER PROBLEMAS BILATERALES Qué pais debe tener más respomabilidáid en resolver los siguientes problemas, Estados Unidos o México? H Estados Unidos H Mixico Ei tráfico de drogas de México o los Estodos Unido» E. U. Lo migración de indocumentodoi de otros países o los Estados Unidos a través de México j La mígroción da indocumentodoi mexicanos a los Estodos Unidos El rróhco de ormos ilegales de Estados Unidos o México 'En México, ta respuesta "imbos" fue acrprada ti (ura J-4

41 sus efectos en los dos lados de la frontera, cobra mayores proporciones cuando más de la mitad de todos los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos son de origen mexicano (5.3 millones de un total de 9.9 millones) y que el 61% de los mexicanos encuestados tienen familiares viviendo fuera de México, principalmente en Estados Unidos. Como se mencionó en el Capitulo 1, el 88% de los mexicanos considera la protección de los intereses de los mexicanos en otros países como una meta muy importante para la política exterior de México (Figura 1-5), y el 59% de los estadounidenses coloca al control y reducción de la inmigración ilegal como un objetivo muy importante para Estados Unidos (Figura 1-5). En este punto, la percepción mexicana y la estadounidense se oponen de manera directa. EL PROBLEMA Y SU NATURALEZA La migración genera diferentes tipos de cuestionamientos en ambos lado de la frontera. En México, la posibilidad de emigrar a Estados Unidos en respuesta a la falta de empleo o el subempleo, constituye una válvula de escape que elimina una fuente de inconformidad en el ámbito político nacional. Las remesas enviadas a México por los trabajadores mexicanos en Estados Unidos (US$13,400 millones en 2003), son la tercera fuente de divisas en México, después de las exportaciones de crudo (USS 16,800 millones en 2003), y la inversión extranjera (USS 14,700 millones). Este dinero contribuye al sostenimiento económico de 21% de los hogares mexicanos. Por otro lado, con la migración se han despoblado extensas áreas del campo mexicano, dejando poblaciones habitadas únicamente por ancianos y mujeres con niños pequeños. LOesde la perspectiva de Estados Unidos, los migrantes mexicanos satisfacen importantes necesidades económicas, incluyendo el suministro de mano de obra barata, tan necesaria en muchos sectores de la economía estadounidense, y constituyen una fuente de dinamismo económico en un país históricamente construido y sostenido con la energía y las ide;is de los inmigrantes. Por otra parte, muchos estadounidenses se sienten amenazados por la inmigración ilegal, ante la posibilidad de que los niveles salariales desciendan y haya mayor competencia por los empleos. Pata muchos estadounidenses, los inmigrantes ilegales también representan una carga para las instituciones de seguridad social de Estados Unidos, en especial el sistema de salud pública y atención médica, cuyos costos v. ncuentran en una espiral creciente. Otros consideran a las dificultades para integrar grandes números de inmigrantes, legales o ilegales, a la vida comunitaria y social de Estados Unidos como el problema más serio del fenómeno migratorio. Hay quienes llegan a defender la imposibilidad de integrar a un número tan elevado de migrantes mexicanos, por lo cual su presencia tiene un efecto negativo sobre el estilo de vida estadounidense. Desde la perspectiva de Estados Unidos, tal vez el aspecto más problemático sea la percepción de que la entrada de migrantes ilegales puede representar una amenaza para la seguridad del país, además de un debilitamiento del sistema legal estadounidense. La migración es también un problema de carácter humanitario para ambos países. En 2003, cerca de 400 mexicanos murieron en su intento por cruzar la frontera. El ambiente actual en la frontera también crea oportunidades para el crimen organizado, lo cual coloca a los migrantes en situación de riesgo y extrema vulnerabilidad. Se estima que el tráfico de inmigrantes ilegales, tanto en los Estados Unidos como en México, genera ingresos superiores a los del narcotráfico. PERCEPCIÓN DE LOS INMIGRANTES A pesar de los diversos asuntos problemáticos propios del fenómeno migratorio, la actitud hacia los migrantes mexicanos resulta generalmente favorable, tanto por parte de los estadounidenses como de los mexicanos. Mayorías absolutas de estadounidenses (82%) y mexicanos (94%) opinan que los migrantes mexicanos realizan un arduo trabajo en Estados Unidos (Figura 3-5). El 51% de los estadounidenses y el 65% de los mexicanos consideran que respetan la ley. a pesar de su entrada ilegal <-il país. En lo referente a la integración, en general hay diferencia de opiniones entre los mexicanos y los >j

42 OPINIÓN SOBRE LOS MEXICANOS QUE VIVEN EN ESTADOS UNIDOS En su opinión, la mayoría de ios migrantes mexicanos en los Estados Unidos: Trabajan duro Respetan lo ley Aprenden a habtor inglés MÉXICO Conviven y se ^^^^^^ 39 integran con los norteamericanos i^ Figura 3-5 ESTADOS UNIDOS ^^ 94 ^? so SI fkh estadounidenses. El 63% de los mexicanos considera que los migrantes mexicanos en Estados Unidos aprenden inglés, mientras 55% de los estadounidenses opina lo contrario. El 52% de los estadounidenses afirma que los inmigrantes mexicanos se integran a la vida en Estados Unidos, mientras el 57% de los mexicanos considera que no se integran. RESPONSABILIDAD POR EL PROBLEMA Son m;ís las personas en ambos lados de la frontera quienes adjudican a México una responsabilidad mayor en el control de la migración de mexicanos que ingresan sin documentos a Estados Unidos (el 50% de los estadounidenses y el 54% de los mexicanos), respecto a quienes afirman que Estados Unidos tiene más respon- sabilidad en este asunto (45% de los estadounidenses y 2Wa de los mexicanos). El 23% de los mexicanos consideraron dicha responsabilidad como comparrida, es decir, "ambas" partes la tienen (esta opción de respuesta no fue aceptada en el estudio realizado en Estados Unidos) (Figura 3-4). Otro problema asoci.ido es el de migrantes de terceros países quienes atraviesan el territorio mexicano p.ira inpresar a Estados Unidos. Como se mencionó anteriormente, el 84% de los mexicanos están a favor de aumentar los requisitos para la entrada y salida de visitantes provenientes de otros países como medio de combate al terrorismo internacional. El 41% de mexicanos considera que México debe asumir una responsabilidad mayor a la de Estados Unidos para solucionar este problema, mientras el 27% afirma que Estados Unidos debe asumir mayor responsabilidad y 26% se inclinan por la opción de responsabilidad compartida ("ambos") (Figura 3-4). Los estadounidenses se encuentran divididos en relación a este asunto: el 48% achacan mayor responsabilidad a México, mientras el 46% le confiere mayor responsabilidad a Estados Unidos. PROPUESTAS DE REFORMA En ambas encuestas se hicieron preguntas sobre las propuestas de reforma o acuerdos migratorios en debate en Estados Unidos y en México, y los resultados generan respuestas diferentes por parte de los estadounidenses y los mexicanos. Los estadounidenses no se muestran receptivos a la idea de aumentar el volumen de inmigración legal a Estados Unidos, lo cual daría a más mexicanos la oportunidad de ingresar legalmente y no hacerlo por la vía ilegal. Sólo el 11% de los estadounidenses aprobaría el incremento de la inmigración legal a Estados Unidos, mientras el 54% opina que debería disminuirse y el 31% considera que debería mantenerse en los niveles actuales. En el estudio de 2004 no se planteó esta pregunta a los mexicanos, pero con cierta seguridad se puede suponer la existencia de una respuesta contundente a favor de aumentar la migración legal a los Estados Unidos. Los mexicanos dan un respaldo casi absoluto (con un 83%) a la propuesta reciente del presidente Bush de permitir a los trabajadores indocumentados en Estados Unidos el solicitar un permiso para obtener la categoría de trabajador legal y temporal. El 52% de los estadounidenses se opone a la propuesta (Figura 3-6). Mientras una mayoría de estadounidenses no se muestra dispuesta a aumentar de manera unilateral los niveles de inmigración legal, una sólida mayoría está

43 APOYO A PROPUESTAS MIGRATORIAS PERMISO TEMPORAL DE TRABAJO Las autorúiadts en Estados UnUíos han propuesto un plan que permitiría a tos trabajadores indocumentados en Estados Unidos solicitar un permiso temporal de trabajo, Está usted a favor Q en contra d esta propuesta^ A bvor En conira MÉXICO ESTADOS UNIDOS ÍO SO POSIBLE ACUERDO SOBRE MIGRACIÓN Y NARCOTRÁFICO Estaría a favor o en contra de un acuerdo entre México y Estados Unidos en el cual Estados Unidos diera mayores oportunidades para que los mexicanos trabajen y vivan iegalmente en Estados Unidos a cambio de que México hiciera un mayor esfuerzo para detener la migración ilegal y el tráfico de drogas que entran a los Estados Unidos? MÉXICO E A favor JO En contra ESTADOS UNIDOS mexicanos no están de acuerdo en ofrecer nada a cambio por la migración, cuando se trata de asuntos delicados para la soberanía nacional. Los mexicanos se oponen contundentemente (71%) a un acuerdo entre Estados Unidos y México, el cual pudiera dar a Estados Unidos un acceso mayor al petróleo, gas, y electricidad de México a cambio del otorgamiento de mayores oportunidades a los mexicanos para vivir y trabajar Iegalmente en los Estados Unidos (sólo el 18% está a favor). Los mexicanos también se oponen claramente a un acuerdo migratorio con Estados Unidos a cambio de la participación de México como aliado de Estados Unidos en un conflicto militar (73% se opone a un acuerdo de esta índole y sólo el 17% lo respalda). Energía y desarrollo económico Una de las necesidades m ís apremiantes para México, presentes y futuras, es el fmanciamiento para el desarrollo económico. Una parte considerable de esta necesidad de financiamiento podría cubrirse por medio de la inversión extranjera, de la cual Estados Unidos es una fuente abundante. Para Estados Unidos, una de sus necesidades más apremiantes es garantizar un suministro adecuado de energía, como lo demuestra la respuesta del 69% de los estadounidenses, quienes afirman que se Figura J-6 dispuesta a colaborar con México en un acuerdo para resolver el problema de los indocumentados. El 64% de los estadounidenses y 70% de los mexicanos está a favor de un acuerdo entre Estados Unidos y México, el cual ofrezca mayores oportunidades para que los mexicanos trabajen y vivan Iegalmente en los Estados Unidos a cambio un esfuerzo mayor por parte de México para reducir la migración ilegal y el narcotráfico hacia Estados Unidos (Figura 3-6). POSIBLE ACUERDO MÉXICO-ESTADOS UNIDOS SOBRE DESARROLLO Y ENERGÍA Estaría a favor o en contra de un acuerdo entre México y Estados Unidos en el cual Estados Unidos diera más financiamiento para el desarrollo económico de México y, a cambio, México diera a Estados Unidos mayor acceso a su petróleo, gas y electricidad? A íavor MÉXICO ^^ 1^0 ESTADOS UNIDOS NEGOCIACIONES Y ACUERDOS POSIBLES A pesar de la importancia del asunto migratorio para el gobierno mexicano y la vida del mexicano común, los En contra Í^H 16 o )-7

44 trata de una meta de política exterior muy importante para su país. Desde la perspectiva de Estados Unidos, México cuenta con cuantiosas reservas petroleras, las cuales podrían ayudar a reducir su dependencia del petróleo de otras regiones del mundo. De hecho, México ya es uno de los proveedores de petróleo más importantes para Estados Unidos. Se ha especulado sobre cómo la oportunidad de un acuerdo entre los dos países con la finalidad de ayudar a satisfacer las necesidades del otro económicas o energéticas según sea el caso, por ejemplo podría parecer atractiva para algunos sectores en ambos lados de la frontera. Sin embargo, los mexicanos no se muestran interesados. Una gran mayoría de mexicanos (70%) se opone a un acuerdo entre México y Estados Unidos, en el cual Estados Unidos proporcionaría un financiamiento mayor pata el desarrollo económico de ivíéxico a cambio de concesiones mexicanas a los estadounidenses para un mayor acceso a su petróleo, gas y electricidad (Figura 3-7).

45 METODOLOGíA Metodología de la encuesta en México Para la realización de este primer estudio de opinión pública en materia de política exterior de México, el CIDE y el COMEXI trabajaron con un grupo de empresas mexicanas dedicadas a la investigación de opinión pública, diseño y levantamiento de encuestas. El grupo contó con el liderazgo de Ulises Beltrán, c incluyó a Consulta, Ipsos-Bimsa y Parametría. La encuesta a nivel nacional se llevó a cabo entre el 9 de julio y el 19 de julio de La encuesta fue realizada mediante visitas domiciliaras (cara a cara), y con base en una muestra aleatoria representativa de la población mexicana adulta (18 años de edad o mayor). Las entrevistas personales como método de recolección de datos fueron necesarias por la baja cobertura telefónica residencial y de Internet en México. La encuesta de 1,300 entrevistas es representativa de las opiniones y actitudes del público mexicano ya que contó con un riguroso diseño estadístico de muestra probabilística. Dada la naturaleza y los objetivos del estudio, el cual incluye la comparación de opiniones y actitudes de los mexicanos de diferentes regiones del país, fue necesaria una sobrcmuestra de las poblaciones de los estados fronterizos, tanto de aquellos colindantes con Estados Unidos, como de los estados del sur y sureste de.méxico donde la población está dispersa. la muestra resultante incluvó a 600 encuestados de seis estados del norte, 300 encuestados de siete estados del sur y sureste, así como 600 encuestados de los 19 estados restantes correspondientes a la región central del país. El diseño de la muestra se basó en una lista de 63,594 secciones electorales definidas por el Instituto Federal Elector;il (IFE) para las elecciones nacionales de F-ste diseño nos provee de una división de la población mexicana exhaustiva y exclusiva. El proceso de selección utilizado fue el de muestreo estratificado por etapas, que, en una primera estancia, considera un estrato compuesto de secciones del mismo estado y municipio. Esta metodología ue utilizada con el propósito de reducir los costos asociados con la dispersión geográfica de la encuesta. El número de estratos por municipio aumenta con el tamaño de la población según lo establecido en la lista electoral. Dicha combinación produjo una división de la población en 6,080 estratos. La selección de 75 estratos se hizo mediante un muestreo aleatorio con probabilidades proporcionales al tamaño de la lista electoral. La segunda etapa consistió en seleccionar dos secciones electorales al interior de cada conglomerado, mediante muestreo aleatorio con probabilidades proporcionales al tamaño de la sección. En las etapas subsecuentes, las manzanas y los hogares fueron seleccionados aleatoriamente con las mismas probabilidades. Como dato metodológico fundamental, el muestreo estratificado garantiza que cada elemento de

46 la población tenga posibilidades de ser seleccionado. Es importanre resaltar el uso de cuotas para la medición de edad y sexo, utilizando la información demográfica del Censo Nacional de Población de México de 2000 a fin de seleccionar los hogares a encuestar. La tasa general de respuesta de esta encuesta fue de 60%. Las entrevistas tuvieron una duración de 25 a 40 minutos. Debido al diseño de la encuesta, a las sobremuestras regionales y a las desviaciones muéstrales de las distribuciones poblacionales de edad y género, los datos fueron ponderados con base en las características demográficas conocidas tanto a nivel nacional como regional. Es importante destacar, sin embargo, que hubo una pequeña dilerencia entre los resultados ponderados y los no ponderados. Los resultados del informe se basan en la inferencia estadística de una muestra aleatoria nacional de 1,500 encuestados, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error muestral de +/- 4%. Cada muestra regional tiene margen de error mayor. Para el norte es +/- 6%; para el sureste +/- 8%; y para el resto del país (centro) es +/- 6%. Este cálculo no considera ningún error adicional que pueda presentarse debido al fraseo de las preguntas, otras características de la encuesta y/o el proceso de levantamiento durante las entrevistas. Metodología de la encuesta en Estados Unidos Por primera vez en su historia, en 2004 el CCFR realiza una encuesta de opinión pública mediante el uso de la Internet. La empresa estadounidense Knowledge Networks, Inc. (KN), levantó la encuesta del 6 al 12 de julio a 1,195 adultos estadounidenses, seleccionados de manera aleatoria del estudio de panel de KN, quienes contestaron las preguntas de la encuesta por computadora en sus propios hogares. El margen de error muestral es de +/- 3%. El panel de KN está cuidadosamente diseñado para asegurar la representatividad de la población adulta de Estados Unidos. En contraste con algunas encuestas anteriores hechas por medio de la Internet, la muestra no es auto-selectiva, lo cual reduce la probabilidad de sobrerepresentar a los individuos propietarios de un sistema de computación y aquellos quienes son de un estrato socio-económico elevado, ignorando, a su vez, a individuos sin equipos de computación y pertenecientes a un estrato socio-económico menor. En esta ocasión, se seleccionó una muestra aleatoria de estadounidenses de manera independiente a la posesión de un equipo de cómputo previo al estudio, y se ofreció dicho equipo de manera gratuita, así como acceso al uso de la Internet a cambio de la participación en el panel de KN. Li evidencia empírica señala que las muestras de KN tienen una representatividad igual o superior a la mayoría de las muestras utilizadas en encuestas cuyo método de levantamiento es cara a aira, que son extremadamente costosas, o aquellas encuestas levantadas por teléfono, las cuales enfrentan muchos problemas debido al uso con mayor frecuencia del teléfono celular, al sistema de identificación de llamadas y a los individuos que se rehusan a contestarais. La calidad de los datos producto de las encuestas levantadas por la Internet, es igual o superior al de las encuestas levantadas cara a cara o vía telefónica. Cabe destacar que hay evidencia de que los encuestados a través de la Internet quienes tienen la oportunidad de visualizar todas las alternativas de respuesta en la pantalla y pueden tomarse el tiempo deseado para contestar las preguntas de la encuesta tienden a ofrecer una respuesta con un mayor grado de reflexión, en contraste con aquellas respuestas proporcionadas durante entrevistas levantadas cara a cara o vía telefónica. I El pbnccamicnio de U pregunta en e! estudio aplicado en Erados Unidos tuc el ü^uicnie: ~En general, cuando se le pide a bstados Unidos que participe en una fueru de paz internacional Je las Naciones Unidas para atender una parte del mundo en probletnas. ;usted considera que debemos participar o dejar este trabajo a otros países?"

47 TRADUCCIÓN DEL INGLES Mjrthj Alicij Bnvo Inicriradutciancs Lom DISEÑO Y EDICIÓN Cjiherinc Hug - Hug Communications wwwhugcomm com DISEÑO luíael Muñoz Lubrih lie Lucio IMPRESIÓN (jfjiícji CrcJiividjd V I>Ítcño

48 CIDE Centro de Investigación y Docencia Económicos, A.C. División de Estudios Internacionales Carretera Mcxico-Toluca No Col. Lomas de Santa Fe, C.l' México D.F. Teléfonos: (5255) (5255) Fax: (5255) Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales. A.C. Campos EUseos 345. piso 6 Col. Polanco, C.P México D.F. Telefono: (5255) Fiíx: (5255) vt-ww.conscjomcxica no.org ( 5) The Chicago Council on Forcign Rclacions 116 South Michigan Avcniíc loth Floor Chicago, IL Teléfono: (312) Fax: (312)

49 Novedades DIVISIóN DE ADMINISTRACIóN PúBLICA Álvarez Bravo, Héctor Manuel, Juan Carlos Castro Ramírez y Miguel Ángel Gutiérrez Andrade, f / Banco del Asua: una propuesta para salvar el Lago de Chápala, AP-I^A Bravo Pérez, Héctor Manuel y Miguel Ángel Gutiérrez, Evaluación económica de dos políticas públicas para controlar la contaminación del agua: un impuesto a la producción de agua residual y un impuesto al consumo de agua, AP-155 Arellano Gault, David, Manuel Alamilla Ceballos y Alejandro Campos García, Sólo innovación gerencial? La nueva gestión pública, cuasi-mercados y esquema principal-agente, AP-156 Jordaan, Jacob A. y Javier Sánchez-Reaza, Industrial Diversity and Specialization in Mexican Regions under Free Trade, AP-157 Rodríguez, Ricardo, Quién es quién en los instrumentos internacionales suscritos por México en materia de telecomunicaciones, AP-158 Sour, Laura, How Much Does VAT Revenues Cost in México, AP-159 Merino, Mauricio, La importancia de las rutinas (Marco teórico para una investigación sobre la gestión pública municipal, AP-160 Ortiz Mena, Antonio y Rodríguez López, Ricardo, Mexico's, International Telecommunications Policy Origíns the, WTO Dispute, and Future Challenges, AP-161 Arellano Gault y Vera-Cortés Gabriela, Institutional Design and organization of The Civil Protection National System in México: The case for a decentralized and participative policy network, AP-162 Cabrero Enrique, López Liliana, Segura Fernando y Silva Jorge, Acción Municipal y desarrollo local Cuáles son las claves del éxito?, AP DIVISIóN DE ECONOMíA Rubalcava, Luis N. And Graciela Teruel, The Role of Maternal Cognitive Ability on Childe Health, E-306 Scott, John, Eficiencia redistributiva de los programas contra la pobreza en México, E-307 Antón, Arturo, Fiscal Reform, Long-run Growth and Welfare in a Monetary Model: The Case of México, E-308 Unger, Kurt, Economic Development and Mexican Out-Migration, E-309 Villagómez, Alejandro y Pastor, Jerónimo, Déficit estructural: un estudio preliminar para México, E-310 Mayer-Foulkes, David, y Howitt, Peter, REtD. Implementation and Stagnation: A Shumpeterian Theory of Convergence Clubs, E-311

50 Mayer-Foulkes, David, Aghion Phüippe y Howitt, Peter, The Effect of Financial Development on Conversence: Theory and Evidence, E-312 Reyes, Ángel y Bazdresch Carlos, E/ cambio en la productividad manufacturera en México: El enfoque de los índices de Molmquist en industrias, estados y regiones, E-313 Juan Rosellón, Liquid Natural Gas and a New Policy, E-314 Cermeño, Rodolfo y Grier Kevin B, Conditional Heteroskedasticity and Cross- Sectional Dependence in Panel Data: An Empirical Study of Inflation Uncertainty in the G7 Countries, E-315 DIVISIóN Dé ESTUDIOS INTERNACIONALES Odell, John S., and Antonio Ortiz, Mena, How to Negotiate Over Trade: a Summary of New Research for Developing Countries, EI-113 Ruano, Lorena, The Consolidation of Democracy vs. the Price of Olive OH: The Story of Why the CAP Delayed Spain's Entry to the fc, EI-114 Meseguer, Covadonga y Gilardi Fabricio, What is New in the Study of Policy Diffusión? A Critical Review, EI-115 W. Parl<er III, Charles, International nvestor nfluence in the Mexican Peso Crisis, EI-116 W. Parker III, Charles, The U.S. National Security Strotesy and the Global War on Terror "Forcé Multiplier", EI-117 Arturo C. Sotomayor, La participación uruguaya en las operaciones de paz de la ONU: los beneficios económicos y sus costos políticos, EI-118 W. Parker III, Charles, U.S. Military Concepts of War and their Impact on foreisn tnterventions, EI-119 González Guadalupe, Minushkin Susan y Shapiro Robert (editores), Mexican Public Opinión and Foreign Policy, EI-120 González Guadalupe, Minushkin Susan, Shapiro Robert y Hug Catherine (editores), Comparing Mexican and American Public Opinión and Foreign Policy, El-121 González Guadalupe, Minushkin Susan y Shapiro Robert (editores), Opinión pública y política exterior en México, El-122 DIVISIóN DE ESTUDIOS JURíDICOS Pazos, María Inés, Derrotobilidad sin indeterminación. EJ-2 Pasara Pazos, Luis, Reforma y desafíos de la justicia en Guatemala. EJ-3 Bergman S., Marcelo, Confianza y Estado de Derecho. EJ-4 Bergman S., Marcelo, Compliance with norms: The Case V Tax Compliance in Latín America. EJ-5 Pasara, Luis, Cómo sentencian los jueces en el D. F. en materia penal. DTEJ-6 Pasara, Luis, Reformas del sistema de justicia en América Latina: cuenta y balance. EJ-7

51 Posadas, Alejandro, Canadá Trade Law & Policy after NAFTA and the WTO. EJ-8 Hernández, Roberto, Alcances del "juicio oral" frente a la Reforma Integral a la Justicia Penal propuesta por presidencia, EJ-9 Magaloni, Ana Laura, El impacto en el debate sobre la reforma judicial de los estudios empíricos del sistema de justicia: el caso del estudio del Banco Mundial sobre le Juicio Ejecutivo Mercantil, EJ-10 DIVISIóN DE ESTUDIOS POLíTICOS Colomer, Josep M. y Luis E. Escatel, The Left-Risht Dimensión in Latin America. EP-165 Crespo, José Antonio, México: Abstención y desarrollo social. EP-166 Schedler, Andreas, México: A Brief political History. EP-167 Anderson, Krister P., Clark C. Gibson and Fabríce Lehoucq, Decentralization of Envirronmental Governance: Comparins Local Politics in Bolivia and Guatemala. EP-168 Bowman, Kirk, Fabrice Lehoucq, James Mahoney, Measurins Political Democracy: Data Adequacy, Measurement Error, and Central America. EP-169 Marván Laborde, Ignacio, Cómo votaron los diputados constituyentes de EP-170 Schedler Andreas & Sarsfield Rodolfo, Democrats with Adjetives Linkins Direct and ndrect Measures of Democratic Support. EP-171 Langston, Joy, After the End: México's PRt in the Aftermath of the 2000 Presidential Defeat. EP-172 Schedler Andreas, Patterns of ínter par ty Competition in Electoral Autocracies. EP-173 Schedler Andreas, Mapping Continsency, EP-174 DIVISIóN DE HISTORIA Sauter J., Michael, Visions of the Enlishtenment: Johann Christoph Woellner and Prussia's Edict on Relision of H-23 Sauter J., Michael, Preachers, Ponytails and Enthusiasm: On the Limits of Publicness in Enlightenment Prussia. H-24 Bataillon, Gilíes, Guatemala: de L instauration du terrorisme d'état au réa^encement du pouvoir militaire. H-25 Sauter, Michael J., Clock Watchers and Stargazers: Berlin's Clock Between Sciencie, State and the Public Sphere at the Eighteenth Century's End. H-26 Pipitone, Ugo, Desigualdades. (Segundo capitulo de Caos y Globalizaciónj. H-27 Bataillon, Gilíes, Formas y prácticas de la guerra de Nicaragua en el siglo XX. H-28 Meyer, Jean, Pro domo mea: "La Cristiada" a la distancia, H-29 Meyer, Jean, La iglesia católica en México H-30